Siete trucos para capturar la magia de las Perseidas

Hay que huír de los lugares más transitados, tener en cuenta la luna e intentar abarcar una zona amplia del cielo

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C.R

Las Perseidas o Lágrimas de San Lorenzo  iluminan el cielo cada año con un espectáculo esperado por muchos. A pesar de que existen zonas donde la contaminación lumínica es mayor y, por lo tanto, no se puedan ver con una nitidez que sí permiten otros lugares, existe otro fenómeno importante que en esta ocasión será óptimo: las temperaturas. Y es que esta noche -la más propicia para ver estos meteoros- estará completamente despejada.

Aunque se trate de una maravilla que se repite todos los años por estas fechas, son muchos los que admiran este tipo de estrellas fugaces y no quieren perderse el acontecimiento. Es por ello que, con la intención de inmortalizar el momento, se te pueda pasar por la cabeza fotografiar las famosas Perseidas.

De hecho, en el caso de contar con una cámara réflex medianamente normal, debes saber que el poder de la imagen es inmenso: tiene la capacidad de trasladarte a un lugar sin necesidad de estar en él. Pero no es tan sencillo. Y es que cuando se quiere fotografiar estas partículas producidas por el cometa Swift-Tuttle que viajan a 59 km/s, hay que tener en cuenta una serie de cuestiones. Por lo menos si la intención es que el resultado sea satisfactorio.

1. Aléjate de la ciudad

Las ciudades y su contaminación lumínica dificultan la visibilidad de Las Perseidas. De hecho, en Galicia hay solamente dos lugares que han obtenido el certificado de destino Starlight: el Parque Nacional de Illas Atlánticas, en las provincias de A Coruña y Pontevedra y Pena Trevinca, en Ourense. Es por este motivo que el fotógrafo Xaime Cortizo aconseja, sin titubear, «ir a un sitio tranquilo, sen as luces da cidade; por exemplo ao campo, á praia ou ao monte. Ao mesmo tempo, é bonito desfrutar da experiencia sen ruídos, sen luces que contaminen a nosa toma», indica, apuntando que lo ideal sería «colocarnos nun sitio no que poidamos ver o ceo tamén sen moitas árbores, nun descampado, por exemplo».

2. Ten en cuenta la luna

Es necesario tener en cuenta las horas en que la luna ilumina con fuerza, ya que existirá una dificultad mayor para fotografiar las perseidas si se da este factor. De hecho, este sábado el satélite se presentará en un 72%. «Na parte da noite que máis escura estea, máis fácil será que vexamos as bágoas», sentencia el fotógrafo.

3. Usa trípode

Cuando estás intentando enfocar un objeto, ¿Cuántas veces te ha temblado el pulso? Esta ocasión es, sin duda, una de esas que requiere precisión absoluta, ya que se trata de estrellas que circulan a velocidades que, si no se fotografían estando estáticos, saldrán poco nítidas y, por lo tanto, borrosas. El trípode es un armazón de tres pies y se usa, sobre todo, para sostener cámaras fotográficas. «Como o tempo de exposición -es decir, el que tardamos en sacar la foto- é bastante alto, a pulso é imposible que unha foto saia nítida», explica el fotógrafo Xaime Cortizo.

4. Con móvil, activa modo nocturno

En el caso de fotografiar las estrellas con un móvil, el resultado no va a ser el mismo que el que resulte de una imagen sacada con una réflex, pero quizás no sea tan desastroso como se pueda imaginar. Con el avance de la telefonía, es evidente que las cámaras de ella han ido a la par.

En realidad, hay smartphones que cuentan con opciones que permiten realizar ajustes personalizados. Lo primero que se debe saber para fotografiar las Perseidas es que existen móviles que dejan seleccionar la «toma nocturna». A mayores, es suficiente con tener en cuenta el tiempo de exposición -por la noche es más recomendable usar largos-, la sensibilidad ISO -colocándola lo más baja posible- y, por último, atender al enfoque y marcar la opción «infinito» en la cámara del teléfono.

5. Con cámara réflex, en manual y aplicando esta regla

La costumbre es colocar la cámara en automático pero, según indica Cortizo, «o modo automático é incapaz de medir o que queremos nós; en modo automático non o imos conseguir, ou igual si de casualidade, pero en modo manual imos acadar moito máis». A esto, añade que se puede aplicar una pequeña «regra» que consiste en dividir 500 entre el número que se tenga de diafragma -es decir, la parte del objetivo que limita el rayo de luz y que se abre o se cierra para permitir la entrada mayor o menor de ella-.

El resultado de esta operación serían los segundos máximos que se tienen de exposición para el objeto arriba expuesto, lo que quiere decir que esa cuenta estaría proporcionando el tiempo con el que se cuenta para fotografiar la estrella. «As estrelas son puntos, pero se hai tempo elevado saen estelas, que non estrelas, e iso non son as bágoas», indica el fotógrafo.

6. Apunta a la Constelación

Conocer el lugar aproximado de la Constelación no es complicado si se alza la vista y se mira al cielo, pero sí lo es saber el lugar exacto en el que se sitúa. En este sentido, Cortizo explica que existen aplicaciones, como por ejemplo Stelarium, «que nos indican exactamente onde está a constelación». Además, apunta que es de suma importancia no restringirse, sino «mirar a una zona ampla de ceo, apuntar á Constelación ou algo máis arriba e enfocar ao infinito», ya que las Lágrimas de San Lourenzo no van a caer siempre en el mismo sitio. Por lo tanto, lo más inteligente sería mirar «á zona do ceo na que se produciron a maior parte dos meteoritos», indica.

7. Objetivo gran angular 

Este tipo de objetivo es el más adecuado y el motivo principal es que la intención es abarcar «a maior porción de ceo posible», según dice Cortizo, para tener mayor posibilidad de captar las estrellas fugaces. Pese a que no es un accesorio indispensable, es el mejor si lo que se pretende es fotografiar paisajes amplios. Además, será de ayuda que sea luminoso, ya que cuanto más se abra el diafragma, más cantidad de estrellas se podrán captar.

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