Los fogones que están siempre encendidos en Compostela

Sevilla Gómez SANTIAGO / LA VOZ

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La Cocina Económica de Santiago la dirige Clara Gallego (en la foto, a la derecha).
La Cocina Económica de Santiago la dirige Clara Gallego (en la foto, a la derecha). SANDRA ALONSO

La Cocina Económica, que a diario da de comer a 200 personas sin recursos en la capital gallega, recibe ayuda para ofrecer platos navideños; y en el CHUS los pacientes ingresados disfrutarán también de un menú especial estas fiestas y cenarán hoy bacalao con coliflor

24 dic 2025 . Actualizado a las 11:43 h.

La Cocina Económica de Santiago se ha convertido en el último recurso que tienen centenares de personas para llevarse un plato de comida caliente a la boca. El centro, dirigido por Clara Gallego, continúa abriendo sus puertas, de par en par, todos los días del año. No dejará de hacerlo en Navidad, momento en que muchos de sus usuarios carecen de otras opciones para poder sentarse al pie de una mesa para disfrutar de algún plato típico de la época.

Como viene siendo tradición desde el 2022, la Unión Hotelera Compostela (UHC) ha puesto en marcha una nueva campaña de recogida de alimentos para ayudar a las cerca de 200 personas que acuden a diario a la Cocina Económica. La iniciativa nació de la mano del NH Collection, que después la trasladó al resto de asociados, que no dudaron en sumarse. Hace días, la patronal reconoció el rol fundamental de la Cocina Económica, que definió como «una institución local que ayuda a personas desfavorecidas de forma directa. Queríamos aportar nuestro grano de arena, porque realizan un trabajo que valoramos mucho».

La campaña de este año arrancó con la donación del Hotel Compostela, al que se han sumado el Gran Hotel Los Abetos, el OCA Puerta del Camino, el Hotel Santiago Plaza, Virxe da Cerca, Costa Vella, NH Collection, AC Palacio del Carmen, Hotel Monumento San Francisco y A Quinta da Auga. Todos ellos donan los productos necesarios, siguiendo las indicaciones de la Cocina Económica, para realizar el menú de uno de los días de este mes.

El servicio vive este mes unos días diferentes, especialmente por aquellos usuarios que tienen a sus familias lejos. Para ellos, la Cocina Económica se convierte casi en sus casas.

Las fiestas en los hospitales: menús que curan a los enfermos 

Las cocinas del Complejo Hospitalario Universitario de Santiago (CHUS) también continúan bullendo durante la temporada navideña. Decenas de personas trabajan en la planta menos 4 del Hospital Clínico, donde a diario se elaboran cientos de menús, que se distribuyen después entre los enfermos que se encuentran repartidos por las diferentes plantas del complejo sanitario. Al frente de los fogones se encuentra Javier Vidal, que ha elaborado diferentes propuestas culinarias para que los enfermos puedan sentir el calor de esta época.

Para aquellos que deban dormir en el hospital en Nochebuena, el ágape arrancará con una vieira al horno y continuará con un plato muy típico de la gastronomía compostelana: bacalao con coliflor, un producto que se convierte en lujo en esta época. Irá acompañado con patata a la gallega. Para culminar la degustación, piña al natural, que se acompañará con dulces típicos navideños, alguno sin azúcar y otros preparados para los críos.

En Navidad, los comensales podrán disfrutar de otra elaboración icónica de esta época: el salpicón, en este caso elaborado con pulpo y langostinos. El capón asado con patatas asadas y champiñones elevará el trabajo de las glándulas salivares, que recibirán su dosis de dulce con una tarta navideña. En Nochevieja, los langostinos serán la propuesta para arrancar la cena, seguido del rape con almejas a la marinera, otro plato típico de Galicia. Habrá, obviamente, uvas para entrar en el año 2026 con la mayor de las suertes. Para completar la propuesta también se ofrecerán dulces típicos de Navidad, como turrones, así como otros sin azúcar.

Ya en el 2026, la primera comida que recibirán los pacientes ingresados en el área sanitaria de Santiago en Año Nuevo comenzará con una sopa de ave para asentar el estómago. Se completará con un cordero lechal al horno, con sus patatas asadas y con coles de Bruselas. Para finiquitar, un tronco navideño. Será el cierre de una serie de propuestas pensadas para que nadie sienta que, incluso en el hospital, no existen motivos para celebrar y recordar la filosofía de la Navidad.