Bachir y Hafdala regresan a Tinduf tras pasar las vacaciones en el concello
02 sep 2012 . Actualizado a las 07:00 h.El hogar es siempre dulce, pero cuando está en el campamento de refugiados de Tinduf, en medio del desierto, bajo un sol de justicia y con temperaturas que llegan a superar los 50 grados se añora, pero menos. Es el caso de los niños saharauis que han pasado las vacaciones de verano con familias de acogida de Ames y a los que ayer les llegó el triste momento de decir adiós al que ha sido para ellos un auténtico oasis de paz -su pueblo sigue en guerra con Marruecos-, de verdor, de agua y de alegrías.
Hafdala, Bachir y otro niño saharaui han pasado los meses de julio y agosto en Ames. El primero pertenece a una familia de ocho hermanos de los que todos, menos sus tres hermanas mayores, ya estuvieron en España gracias a los convenios de colaboración que muchos ayuntamientos firman con las asociaciones de solidaridad con el pueblo saharaui.
Todos estos niños hablan castellano, ya que en el campamento de refugiados de Tinduf, situado en la región argelina de Hamada, reciben clases todas las tardes. Son nietos de aquellos que hasta 1975 vivieron en la antigua colonia española del Sáhara Occidental. Siguen amando España, pese a que les abandonara a su suerte dejando el territorio sin defenderlo de las ansias anexionistas de Marruecos, que lo ocupó y la sigue ocupando por la fuerza. El conflicto armado sigue latente y la solución para los saharauis lejana, pese a ser de justicia.
Desde aquel fatídico año, miles de saharauis tuvieron que abandonar sus hogares, esos que sí eran completamente dulces, y refugiarse en el desierto de Argelia, en campamentos como el de Tinduf donde padecen todo tipo de carencias alimentarias y de asistencia médica.
Pasar los veranos en Galicia y en otras comunidades españolas es todo un regalo para estos niños. El programa, que lleva por nombre Vacacións en paz, lo desarrolla la asociación Solidariedade Galega co Pobo Saharaui y contó en Ames con la colaboración de dos familias. Una ya había acogido otros niños con anterioridad, pero la otra vivió esta experiencia por primera vez con gran satisfacción.
Antes de regresar a Tinduf, Bachir y Hafdala fueron recibidos ayer en el Concello de Ames por el alcalde, Santiago Amor, y por la concejala de Servizos Sociais, María Dolores Fernández. Los niños pudieron contarle al regidor muchas de sus gratas experiencias en estos dos meses de vacaciones gallegas y, además, recibieron una bolsa de regalos para que tengan siempre presentes sus días en Ames.