¡No me chilles que no te oigo!

Elisa Álvarez González
ELISA ÁLVAREZ SANTIAGO

SANTIAGO

PACO RODRÍGUEZ

Cincuenta jóvenes participan durante esta semana en el primer campamento nacional para sordos de España Sigilosamente, el periodista busca la sala multiusos en la que realizan juegos de habilidades los cincuenta participantes del primer campamento nacional de verano para jóvenes sordos. Busca a la única persona oyente y enciende la grabadora excusándose por la intromisión. Después de realizar varias preguntas en susurros y de que el interlocutor responda a cada cual más alto, el reportero acaba replicando: «La grabadora graba igual y así estamos molestando». ¡Pero si son todos sordos¡, le responden.

03 jul 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

Tras caer en la cuenta, el tono de la conversación vuelve a ser alto entre las dos partes. Mientras, una cincuentena de jóvenes sordos de todas las partes de España con edades que oscilan entre los catorce y los treinta años toman parte en un juego de habilidad; intentan defender democráticamente sus posturas y aprender técnicas para mejorar las comunicación. El juego consiste en seleccionar a seis personas para salvar en un refugio nuclear de un total de doce individuos. Una prostituta, un sacerdote de 75 años, un abogado, un orador fanático, un violinista drogadicto, un ateo asesino o una universitaria con voto de castidad son algunas de las opciones. Tras muchas discusiones, no se llega a un acuerdo final. Eso sí, el violinista, una muchacha deficiente, el abogado y un homosexual de 47 años podrían entrar en el refugio. Con estos juegos de habilidades, ponencias y grupos de trabajo comenzó el primer campamento nacional de verano para jóvenes sordos que tiene su base de operaciones en el Monte del Gozo, una iniciativa en la que la diversión no es el único objetivo, sino también la formación. No se olvidan tampoco de pasárselo bien, y hoy mismo viajarán a Tui para practicar senderismo y rafting. Trabajos rurales, talleres de teatro, visitas a la ciudad, cine e incluso la realización de un tramo del Camino de Santiago completan la oferta de toda la semana. Con estas premisas, los objetivos de este campamento buscan respetar las diferencias, romper las barreras psicológicas y fomentar la integración entre los distintos colectivos.