La casualidad (o no) ha querido que el mismo día que se cumplía una década de la presentación del primer iPhone haya resucitado Nokia, una de las marcas que fueron barridas del mercado de los smartphones por el dispositivo de la compañía de la manzana. Nokia como marca de móviles, ya que la compañía original, con sede en Espoo (Finlandia), sigue en activo y liderando el mercado de las redes y tecnologías de telecomunicaciones. El Nokia 6 es el primer producto de HMD, una firma que compró la licencia para usar el nombre de la mítica marca de telefonía en sus dispositivos durante los próximos diez años. Funciona con Android, tiene una carcasa unibody de aluminio que recuerda a la del iPhone 5, el botón home es como el de los Samsung Galaxy y la cámara trasera imita a la del Huawei Mate 9 (aunque sin doble objetivo). La pantalla es de 5,5 pulgadas Full HD, el procesador es un Qualcomm Snapdragon 430 de ocho núcleos, tiene 4 GB de RAM y 64 GB de almacenamiento. Cuenta con doble altavoz frontal con tecnología Dolby Atmos, cámara trasera de 16 megapíxeles con apertura f/2.0 y batería de larga duración. De momento se puede comprar solamente en China a través de la tienda JD.com y cuesta 1.699 yuanes (232 euros). El precio es bueno y las especificaciones -para un gama media-, también. El problema es que estamos en el 2017 y el mundo está infestado de smartphones, y la mayoría (el 86 %) son Android. A muchos nos gustaría ver un teléfono con un sistema operativo alternativo, pero hasta Microsoft y BlackBerry fracasaron en esa tarea. Los nuevos móviles Nokia llegan diez años tarde.