El derrumbe de la Muralla de Lugo se produjo en una zona debilitada por una reforma previa: «Era cuestión de tiempo que cayera»
LUGO CIUDAD
Patrimonio revisará toda la Muralla por si el temporal causó más daños. Arqueólogos lucenses: «O que pasou na Muralla non é nada raro co que está chovendo»
10 feb 2026 . Actualizado a las 17:39 h.El derrumbe de una parte de la Muralla romana de Lugo este sábado ha llevado a la Xunta a tomar la decisión de revisar los más de dos kilómetros de extensión del monumento. Así lo anunció este domingo el conselleiro de Cultura, José López Campos, que visitó la ciudad tras ser informado del desplome de unos 18 metros cuadrados de material en la rúa do Moucho. Es el primer caso de este estilo en el Patrimonio de la Humanidad lucense en los últimos 20 años. Sin embargo, los expertos que asesoran a la Xunta y otros técnicos coinciden en que ciertas partes del monumento esconden un riesgo de caída que hace que estos eventos, aunque muy puntuales, entren dentro de las posibilidades.
La Dirección Xeral de Patrimonio, dependiente de Cultura, arrancará este mismo lunes los trabajos de recuperación de la Muralla. Los cargos de la Xunta que visitaron el lugar del desprendimiento coincidieron en que la seguridad de la zona es lo primordial, como ya habían adelantado antes el alcalde de Lugo, Miguel Fernández, que confirmó que la calle y el adarve se acordonarán para evitar posibles incidentes.
La conclusión de todas las instituciones es que el temporal causó el derrumbe, que es difícil que se produzca otro desprendimiento en los próximos días y que toda la Muralla debe ser revisada para analizar si las lluvias causaron daños similares, no apreciables a simple vista, que puedan haber aumentado el riesgo de que se produzca otro derrumbe, pero una parte distinta del monumento.
Una parte debilitada por una reforma inadecuada hace un siglo
La intervención más relevante de la mañana fue la del conselleiro, que se apoyó nada más llegar en el responsable del Plan Director de la Muralla, José Ignacio López de Rego, y que también estuvo acompañado por el delegado territorial de la Xunta en Lugo, Javier Arias, y por el director general de Patrimonio Cultural, Ángel Miramontes. Campos confirmó que revisarán el diámetro completo de la construcción. «Por sorte, temos perfectamente monitorizada a Muralla de Lugo. Temos identificada e delimitada pedra a pedra toda a estrutura. Sabemos que estas zonas tiñan unha debilidade, porque a principios do século pasado, cos medios que había, fíxose unha reforma con materiais non adecuados. Por iso, sabemos cales deben ser as actuacións e este mesmo luns a empresa encargada empezará a recompilar as perdras caídas, analizar cal é a parte estrutural do interior e o seu estado, e proceder a recuperar este tramo», explicó. Aunque no quiso dar fechas, sí dijo que se estudiará toda la circunferencia «por se hai algún outro lugar con este mesmo risco».
El responsable de este Plan Director, López de Rego, explicó minutos antes los detalles del suceso. «Esta pequeña parte sufrió una reforma en el año 1921 para poder meter tubos que llevasen la electricidad por el interior. Es una parte falsa, entre comillas. Con los medios que había en la época, se operó con una técnica poco recomendada y unos materiales que no eran los correctos. Por eso, digamos que era cuestión de tiempo que cayera si ocurría una situación excepcional como la ola de temporales que hemos tenido estas semanas», resumió.
Estudiar, reparar y prevenir
Para él, ahora hay tres prioridades: estudiar, reparar y prevenir. «Creo que lo ideal sería analizar muy bien el interior de este tramo para entender cómo es la Muralla realmente por dentro y los riesgos que entraña. La parte de la reparación es fácil, en mi opinión. Hasta creo que podremos reutilizar el material caído para volver a levantar este tramo. Y luego, claro, debemos estudiar el resto de la construcción para ver dónde se pueden dar defectos de este tipo y evitar que vuelva a pasar algo así», afirmó.
López de Rego tiene claro que el desplome se produjo «por un deslizamiento», y no por una «caída plana del muro». Eso evidenciaría que fue el agua la que debilitó el material que luego se vino abajo. Por eso, asegura que, «dentro de lo negativo que es que algo así haya pasado, ocurrió en una zona que ya sabíamos que tenía defectos y que no afectó a ninguna otra construcción».

La Xunta asegura que el profundo análisis con el que ya cuenta Patrimonio gracias al Plan Director agilizará las labores de reparación y revisión de toda la Muralla. Mientras tanto, la prioridad es asegurar la zona. De eso se encargará el Concello, que aquí si tiene competencias. Miguel Fernández, el alcalde, también visitó la zona este domingo. En su intervención, además de lamentar el incidente, que atribuyó a la «climatoloxía», afirmó que «xa se tomaron as medidas de seguridade necesarias, perimetrando a zona e desplegando axentes para vixiar a zona». Se puso a disposición de la Xunta para facilitar las licencias y les pidió «que se recupere a Muralla o antes posible».
También intervino en esta rueda de prensa in situ Enrique González, el arqueólogo municipal. Él, al igual que López de Rego, asegura que «nestas zonas, reformadas nos últimos séculos e recheas con terra, son as que se poden vira abaixo, como xa vivimos nalgunha ocasión desde entón». Él apuntó que la parte que cayó no se trata de la Muralla original, sino el recubrimiento. Explicó que son «incidencias puntuais» y que «é moi difícil determinar se van caer ou non e cando». Recordó también que se trata de una zona estudiada no hace mucho tiempo, ya que «fixemos unha intervención para facer saneamento e localizamos perfectamente a parte orixinal». La mitad del monumento en esa calle tendría este mismo problema a raíz de las reformas, concluyó.
¿Y ahora, qué?
La misión ahora de las instituciones será asegurarse de que las partes de la Muralla que presentan defectos estructurales de este tipo no se hayan visto también dañados por esta sucesión de temporales. Ya está asegurado, por ejemplo, un muro situado más adelante, en esa misma calle, junto al Pazo de Dona Urraca. Los técnicos, de inmediato, se dieron cuenta de que su estado es pésimo y que, en palabras del propio López de Rego, «mañana podría caer también».
Está previsto que se coloquen varias vallas en la zona, tanto en el adarve como en la rúa do Moucho, para evitar accidentes en la zona. Este domingo, la idea es asegurar este tramo. A partir del lunes, comenzarán los trabajos de reconstrucción de una parte vital de la historia de Lugo.