Millones de jóvenes se han entregado con despreocupación al fenómeno Pokemon Go, pero harían bien en esperar a la versión definitiva de la aplicación. Niantic, desarrolladora del juego para Nintendo, reconoció ayer un «error de programación» por el cual la app para iOS (dispositivos Apple) tiene acceso total a la ID y el correo electrónico del usuario, lo que permite a sus creadores leer y enviar mensajes, ver los archivos contenidos en Google Drive, el historial de navegación, búsquedas, mapas y ubicaciones, las fotos... En suma, toda la información almacenada en la cuenta personal de Google.
Todo el mundo conoce Nintendo, pero ¿quién es Niantic? Esta compañía desarrolla aplicaciones de realidad aumentada que combinan videojuegos con experiencias en el mundo real, haciendo hincapié en la exploración y la interacción social. Originalmente nacida en el seno de Google, Niantic fue fundada por John Hanke, quien estuvo al frente del equipo de Google Maps y Google Earth, después de que la compañía del buscador adquiriera su startup Keyhole. Desde el 2015 es una firma independiente. Hasta ahora el mayor éxito de Niantic era un juego de ciencia ficción titulado Ingress, con poco más de 15 millones de descargas.
Pokemon Go -que ya ha barrido en EE.UU. a éxitos como el Candy Crush- no solo tiene que resolver esos problemas de seguridad, sino otros relacionados con la utilización de escenarios reales: el museo de Auschwitz ha pedido que supriman la geolocalización del campo en la aplicación. Y es que cazar pokémons en el lugar donde murieron un millón de judíos no es divertido.