El «phishing» es un timo que envía al correo electrónico mensajes que parecen de nuestra entidad Los ladrones piden datos personales para acceder a las cuentas
13 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.Las últimas víctimas, clientes del Banco de Valencia. El último ataque, ayer. Decenas de personas han estado recibiendo en sus cuentas de correo electrónico una serie de mensajes que aparentemente está remitiendo la referida entidad bancaria, pero que en realidad tienen por objeto captar sus datos personales y acceder a las cuentas. Es el último ataque de phishing registrado en España, un timo cibernético en auge que usurpa la identidad de un banco para penetrar en las cuentas y robar dinero. Sólo la Asociación de Internautas (AI) recibe a diario doscientas denuncias de ciudadanos atacados a través de este sistema, que imita el aspecto de las comunicaciones reales de las entidades. El extranjerismo que da nombre al nuevo fenómeno es una evolución de la voz fish (pez en inglés), y alude al acto de «pescar» usuarios mediante señuelos cada vez más sofisticados. Los primeros ataques se detectaron en EE.?UU. a mediados del 2004; enseguida llegaba a España, aunque aquellos primeros timos cibernéticos eran de una calidad pésima. Poco a poco se han ido profesionalizando, gracias a los conocimientos de estas mafias que casi siempre operan desde el extranjero. «En cada ataque suelen conseguir entre diez y quince millones de las antiguas pesetas, así que es un delito muy rentable». Víctor Domingo es el presidente de la AI, una de las asociaciones más diligentes a la hora de denunciar ataques de phishing . Entre el año pasado y éste se han contabilizado más de trescientos, el 75% de los cuales fueron contra clientes de entidades financieras -casi siempre las mismas- aunque también hubo otras víctimas, como el INE o la FIFA. ¿Qué hay que hacer contra este «tocomocho virtual»? «Está claro: no hay que dar datos personales o bancarios a través de Internet. Es increíble, pero hay gente que se entrega completamente», explica Domingo, para quien el phishing no significa que «las transacciones a través de la Red hayan perdido efectividad». «No estamos hablando de vulnerabilidad de los bancos», explicó.