La obsesión por los sms y por los e-mails puede reducir el coeficiente intelectual

OCIO@

Kay Nietfeld

La «infomanía» afecta especialmente a los hombres adultos y sus efectos equivalen a pasar una noche en vela.

26 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

A pesar de que los usuarios del móvil y de Internet lo desconozcan, muchos de ellos son «infómanos», es decir, utilizan ambas herramientas de manera obsesiva y este empleo abusivo reduce su agudeza mental. Esto es lo que aseguran un equipo de psicólogos británicos que creen que escribir sms y correos electrónicos de manera insistente puede reducir el coeficiente intelectual hasta dos veces más que fumar marihuana. El estudio, encargado por la compañía informática Hewlett Packard, señala que estas formas de comunicarse, que se han convertido en un fenómeno que los expertos han llamado «infomanía», pueden reducir hasta diez puntos el coeficiente intelectual de quien las practica de manera obsesiva. La «infomanía» afecta especialmente a los hombres adultos y sus efectos equivalen a pasar una noche en vela, según revela este estudio, difundido hoy en el Reino Unido. Esos efectos vienen inducidos por la pérdida de concentración de los empleados en horas de trabajo, pues el constante contacto con las tecnologías los distrae de sus obligaciones y hace que el individuo esté constantemente pendiente del móvil o de la web. Además de influir en el coeficiente intelectual, las nuevas tecnologías reducen la productividad de los empleados y crean estrés y mal ambiente de trabajo. La «infomanía» daña «la forma de trabajar de las personas al reducir su agudeza mental», por lo que las empresas deberían tener muy en cuenta este fenómeno. Para elaborar este estudio, los psicólogos han sometido a 18 voluntarios a varios ensayos clínicos y han entrevistado a 1.100 adultos, de los que el 62% confesó ser adicto al correo electrónico y a los mensajes de móvil. La mitad de los encuestados reconoció que siempre intenta contestar de forma inmediata a los mensajes de texto y a los correos, aunque para ello tenga que interrumpir cualquier tipo de conversación.