El dispositivo Eye Toy permite enchufar dos micros y emular a nuestros ídolos
27 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.Los detractores de los videojuegos afirman, entre otras cosas, que los chavales no deben pasarse el día sentados en la soledad de su habitación, desconectados del mundo real, sin más ejercicio que la musculación dactilar. Y así solía ser, en efecto, pero con el desarrollo de dispositivos como la cámara Eye Toy, para Playstation 2, una consola puede convertirse en una máquina de sudar. Estos días llegan al marcado nuevos juegos que aprovechan su tecnología, junto con una nueva edición de 'SingStar Party', el programa que permite a los que se inclinan por dar el cante enchufar dos micros y emular a sus ídolos. La Eye Toy no es todavía tan conocida como otros periféricos para ordenador o consola, a pesar de que quizá sea el futuro. Consiste en una pequeña cámara similar a una web cam, como las que se usan para chatear con imagen por internet, que se conecta a uno de los puertos USB de la PS2 y se coloca sobre el televisor. Los jugadores -hasta cuatro- aparecen entonces dentro de la pantalla, porque los protagonistas son ellos mismos, en persona. Ya no se maneja un mando, ni un volante, ni un ratón: si hay que boxear, el jugador tiene que dar puñetazos; si correr, tiene que mover el cuerpo y bracear; si se trata de tenis de mesa, la pala es su mano... En cualquier juego, la agilidad y la rapidez de movimiento son los aliados más importantes para la victoria. Es decir, que los mayores deberían cuidarse de competir con niños si no quieren perder siempre. Tras el éxito de su lanzamiento, Eye Toy lanza ahora 'Play 2', una nueva entrega que incluye 12 minijuegos y se vende con o sin cámara. Tanto la estética como la estructura de las partidas están pensadas para los más pequeños de la casa (desde los 3 años) y estimulan la participación de varios jugadores. Hay deportes, como el béisbol, el boxeo, el kung fu, el tenis de mesa o el fútbol; juegos musicales, como la 'guitarra de aire' o la percusión virtual; y propuestas tan originales como 'Mr. Chef', una cocina infernal en la que se acumula el trabajo, cortando patatas, dando la vuelta a las hamburguesas y sirviendo bebidas. Arriba los micros Más reposada pero igualmente participativa es la segunda parte de 'SingStar Party', con 30 nuevas canciones. Esta vez el puerto USB se reserva para los dos micrófonos imprescindibles para jugar. Porque se trata de eso, de un juego, más que de un karaoke convencional. 'SingStar Party' utiliza canciones originales, y por tanto no se puede eliminar la voz solista. En pantalla, sobre el video-clip correspondiente, aparece no sólo la letra, sino también 'la música', es decir, líneas que representan las notas, a las que hay que ajustarse lo mejor posible para obtener mayores puntuaciones. El problema es que, más que enseñar a cantar, este programa enseña a 'cantar como': hay que clavar a un artista en una determinada grabación, algo que no suele hacer ni el propio artista en sus actuaciones. Por lo demás, es divertido y puede proporcionar veladas muy entretenidas a familias y amigos, porque propone competiciones muy variadas. Además del modo solista, dos jugadores pueden participar a la vez en modo dueto (sumando o no sus puntuaciones), y más de dos en retos diversos, como 'pasa el micro', rondas o selección sorpresa. Para que la edad no suponga un obstáculo, en esta edición hay éxitos para todos los gustos: de Bisbal, Bustamante o Marta Sánchez, de Nino Bravo, Miguel Bosé o Elton John, de Buggles, Sony & Cher o The Police.