Lee Wright, director de tecnología de la Fórmula 1: «No podemos descifrar los datos de telemetría de los equipos»

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Lee Wright dirige el equipo que produce la señal de las carreras de Formula 1 y recoge los datos de telemetría.
Lee Wright dirige el equipo que produce la señal de las carreras de Formula 1 y recoge los datos de telemetría. JAVIER ARMESTO

Un equipo de 160 operadores en el circuito y 140 en el Reino Unido se encarga de recopilar,  procesar y distribuir todos los datos que genera el Gran Circo, desde la telemetría de los coches a la señal de televisión que ven los aficionados de todo el mundo. Para ello cuentan con servidores, ordenadores y dispositivos móviles de Lenovo y Motorola. En cada gran premio, como que el se celebra en Madrid este fin de semana, se transmiten entre 600 y 650 terabytes.

11 sep 2026 . Actualizado a las 21:04 h.

Lee Wright es el responsable de todos los sistemas de tecnología de la información (TI) de Fórmula 1. «Abarca desde el servicio de soporte técnico, el acceso de los usuarios y los dispositivos, como los portátiles de Lenovo y los teléfonos Motorola, hasta nuestros equipos de sistemas, responsables de los sistemas informáticos que sustentan la Fórmula 1, ya sean sistemas financieros o sistemas basados en archivos, y también de sistemas fundamentales para las operaciones y el soporte, como los sistemas de telemetría y los sistemas de cronometraje. Además, cubrimos las redes de toda la empresa, ya sean las redes de datos en tiempo real, tanto para la adquisición de datos en el circuito como las redes estándar de las oficinas, y también trabajamos con tecnologías en la nube, DevOps, IA y AIOps», explica.

¿Qué cambios supone el nuevo circuito de Madrid y cómo os estáis adaptando a ellos?

Cada circuito es único, pero somos muy autosuficientes, llevamos con nosotros toda la infraestructura necesaria. Necesitamos un área de hormigón para construir nuestro centro técnico de operaciones, agua potable, aguas residuales y comunicaciones. Todo lo demás lo llevamos nosotros. Nuestro equipo de ingenieros ha estado visitando el circuito desde que se anunció el gran premio y periódicamente nos proporcionan planos e información para entender cómo podemos adaptar nuestros sistemas de infraestructura estándar al circuito de Madrid.

¿Cómo son el centro técnico de operaciones y el centro tecnológico, y cómo funcionan durante el fin de semana de la carrera?

Somos una operación y una producción totalmente remotas. Nuestros sistemas se dividen en tres áreas: adquisición, procesamiento y distribución. En cuanto a la adquisición, instalamos nuestro centro técnico de operaciones en el circuito. Es un edificio diseñado específicamente para este fin que alberga todo nuestro hardware técnico especializado, así como los sistemas de alimentación eléctrica, los equipos para el evento y los sistemas del propio circuito. Este centro recopila todas las señales procedentes del circuito, ya sean imágenes de las cámaras, audio de los micrófonos, datos de los coches, información de cronometraje o datos de telemetría. Posteriormente transmitimos esos datos de vuelta al Reino Unido para su procesamiento. En nuestro centro de medios y tecnología de Biggin Hill (Londres) contamos con un centro de operaciones donde procesamos toda esa información y la proporcionamos a nuestros sistemas de información para la retransmisión, desde donde se distribuye posteriormente a las distintas partes y clientes. Hay una excepción a esta regla de operación remota, que es la telemetría, para garantizar la menor latencia posible. Los datos de telemetría sí los procesamos en el propio circuito. En total contamos con un equipo de unos 300 operadores, aproximadamente 160 en el circuito y 140 en el Reino Unido. Trabajamos juntos como un único equipo perfectamente coordinado para producir nuestra señal internacional. Es una única señal que ven los aficionados de todo el mundo y que se origina Biggin Hill. Como operación remota desde el circuito, la información se transmite a nuestro centro de medios y tecnología a través de dos circuitos ópticos de 10 gigabits. Estos circuitos siguen rutas geográficamente diversas y no se encuentran en ningún punto hasta llegar a nuestro centro de medios y tecnología. Cada uno transmite aproximadamente 8,5 gigabits de datos por segundo, lo que supone entre 600 y 650 terabytes de datos en cada evento de carrera. Y necesitamos sistemas de nuestros socios, como Lenovo, para procesar todos esos datos de la forma más rápida y eficiente posible.

¿Cómo utilizan los productos de Lenovo y Motorola?

Utilizamos productos de Lenovo únicamente desde el punto de vista de la informática: las estaciones de trabajo que utiliza nuestro personal, los teléfonos Motorola o los dispositivos para el personal móvil que está en el circuito cada semana, o incluso hardware móvil que les permite estar siempre conectados con sus compañeros, ya sea desde el circuito hasta el centro técnico o de vuelta al Reino Unido. También utilizamos Lenovo para nuestras plataformas virtuales destinadas al procesamiento de la telemetría o para los sistemas de almacenamiento de los centros de datos que tenemos en nuestro centro de medios y tecnología. Está realmente presente en toda la organización.

¿Cómo cambió vuestra forma de trabajar a partir de la pandemia del covid?

Más allá de la evidente separación de la infraestructura y el hardware, nos permitió intentar conectar con nuestros clientes y, en última instancia, con nuestro personal. También nos permitió contribuir al deporte de una manera que antes no habíamos podido hacer desde el Reino Unido. Además, nos permitió acceder a profesionales y recursos de ingeniería que no podían comprometerse a viajar veinticuatro semanas al año y que, de esta forma, podían contribuir desde nuestro centro de medios y tecnología de Biggin Hill. Están cerca de sus familias. Yo mismo soy un buen ejemplo. Antes de este modelo operativo viajaba a unas 15 carreras al año. Tenía una familia joven y tuve que tomar una decisión y, en última instancia, el modelo de operación remota significó que podía seguir contribuyendo desde casa y continuar trabajando con el deporte.

¿Hasta qué punto es importante contar con un hardware potente, pero también fiable, que pueda soportar estas condiciones de presión?

Podemos verlo desde dos perspectivas. Por un lado, nuestro personal en el circuito necesita estar conectado entre sí y poder trabajar de forma coordinada y sin interrupciones, ya sea mediante las comunicaciones, todos nuestros teléfonos o el uso de los portátiles a pie de pista, manteniendo siempre la comunicación de vuelta con el centro de operaciones. Por otro lado, podemos hablar de nuestro hardware técnico como parte de una operación remota. Tenemos un único conjunto de esta infraestructura técnica que viaja por todo el mundo y que no está instalado en un centro de datos tradicional. Sufre golpes en los aviones, viaja en camiones, recibe golpes de las carretillas elevadoras, pasa calor sobre el asfalto en un país, frío junto al circuito en otro y también se moja. Pero tenemos que poder confiar en que nuestro hardware se encienda y funcione correctamente todas y cada una de las veces.

La fiabilidad es una parte muy importante de esa infraestructura.

Sí, es cierto, porque todos los productos que utiliza la Fórmula 1 también están disponibles para empresas y usuarios de todo el mundo. Así que pueden tener la seguridad de que, si esos productos cumplen con las necesidades de la Fórmula 1, también funcionarán en sus centros de datos, por ejemplo, que son entornos completamente diferentes.

La Fórmula 1 ha acelerado la transmisión de la telemetría. ¿Qué problemas había antes y qué beneficios han obtenido los equipos de competición y la FIA?

Sabíamos que necesitábamos mejorar la comunicación con el coche, con el objetivo de recopilar más datos y más información, y también reducir la latencia y el tiempo necesario para procesar esos datos. Además de desarrollar el hardware específico del coche, también desarrollamos un sistema de telemetría completamente nuevo basado en una plataforma virtual de Lenovo. Este sistema recibe todas las señales que hemos recopilado de los coches en el circuito y, como excepción dentro de nuestro modelo de procesamiento remoto, recopilamos todas esas señales, las procesamos en el propio circuito y las entregamos a los equipos con la menor latencia posible. En el modelo anterior procesábamos esa información en el Reino Unido. Por ejemplo, si tomamos Melbourne como referencia, había un retraso de al menos unos 300 milisegundos en la transmisión de esos datos y en su posterior envío de vuelta al circuito. Así que, trabajando con los equipos de Lenovo, desarrollamos una plataforma virtualizada que ejecuta cargas de trabajo completamente basadas en contenedores y que proporciona la capacidad de procesamiento necesaria para ese sistema de telemetría. De este modo podemos proporcionar los datos a los equipos con una latencia mucho menor que en las carreras anteriores. Trabajamos con los expertos para diseñar los sistemas, con los equipos de Lenovo para ayudarnos a diseñar las plataformas físicas de procesamiento, y posteriormente desarrollamos las aplicaciones sobre ellas. Fue un proyecto que realizamos conjuntamente y que tenía un plazo muy concreto. En el 2026 se incorporaba un nuevo equipo al campeonato, así que sabíamos que necesitábamos más capacidad para el sistema y la posibilidad de reducir aún más la latencia. La plataforma se probó durante todo el 2025 y se puso en marcha para las pruebas del gran premio de Baréin del 2026.

Otro tema importante de la colaboración con Lenovo es la sostenibilidad, con proyectos como el servicio de recuperación de activos ARS.

Cuando renovamos nuestro centro de datos en el 2023, trabajamos con los equipos de Lenovo para reciclar de forma sostenible todo el hardware procedente de los sistemas anteriores antes de integrar las nuevas plataformas de Lenovo en ese centro de datos. Reciclamos todo nuestro hardware técnico a través del programa ARS. Además de nuestro ambicioso objetivo de sostenibilidad y de la evidente reducción de nuestra infraestructura técnica en el circuito, también buscamos nuevas tecnologías que nos permitan ser más sostenibles en nuestras operaciones generales en el Reino Unido. Por ejemplo, en el Reino Unido tenemos un centro de datos de 66 megavatios que alberga todo nuestro hardware técnico. Como podéis imaginar, con el hardware tradicional, que no es de estado sólido, se necesita una gran cantidad de refrigeración y una gestión considerable de la temperatura. Pero con la plataforma Lenovo Neptune pudimos adaptar fácilmente el sistema de refrigeración del centro de datos. De hecho, aprovechamos el aire caliente que salía de las unidades a través de la plataforma Neptune para refrigerar la propia plataforma antes de devolver ese flujo de refrigeración a la planta. Además, hemos implantado una plataforma mucho más compacta desde el punto de vista de la infraestructura técnica, con mejores prestaciones y una reducción considerable de las necesidades energéticas como aspectos fundamentales.

¿Cómo cree que el hardware de IA ayudará a seguir avanzando en este ámbito?

Puedo dar algunos ejemplos. Actualmente utilizo el portátil Lenovo X9 Aura Edition. También hemos incorporado unidades de demostración en toda nuestra infraestructura, en diferentes áreas y disciplinas. Algunos de nuestros desarrolladores y analistas de datos han observado mejoras de eficiencia de hasta un 30 % en el tiempo necesario para ejecutar modelos de cálculo, lo que en nuestro mundo puede marcar una enorme diferencia, ya que nos permite hacer llegar esos análisis de datos al lugar adecuado y en el momento adecuado, de una forma mucho más controlada. Tomemos Lenovo Neptune como ejemplo. No podemos olvidar que se trata de una infraestructura basada en GPU y orientada a la IA que nos permitirá crear capacidades de inferencia de IA en nuestras propias instalaciones. Además, apostamos por modelos de IA híbrida. No existe una única respuesta para todos los problemas relacionados con la IA. Disponer de esa plataforma Neptune en nuestras propias instalaciones nos ha permitido realizar muchas más simulaciones y muchos más desarrollos de los que tradicionalmente podríamos haber llevado a cabo en la nube, sin generar facturas de crédito desorbitadas.

¿Cómo ve el futuro de la computación de alto rendimiento?

Siempre estamos a la vanguardia de la tecnología. Siempre nos gusta superar los límites. Así que, desde mi perspectiva, todavía hay mucho más que podemos hacer en el ámbito de la computación de alto rendimiento. La tecnología HCI (hyper-converged infrastructure), por ejemplo, para mejorar tanto nuestra infraestructura técnica como la velocidad y la capacidad con la que podemos seguir avanzando. También a través de iniciativas como las estaciones de trabajo de Lenovo para IA, utilizando herramientas diseñadas desde el principio con IA para desarrollar nuevos productos con mayor rapidez.

¿Hay algún área en la que la potencia de procesamiento necesaria para la IA esté cambiando especialmente vuestra forma de trabajar?

Creo que, sin duda, Lenovo Neptune es probablemente el mayor salto que hemos dado recientemente. Implementamos esa plataforma durante el parón entre las carreras de Miami y Japón. Y aunque todavía estamos desarrollando las cargas de trabajo para ponerlas en producción, esto nos ha permitido desarrollar esas cargas de trabajo más rápidamente mediante soluciones instaladas en nuestras propias instalaciones.

Cuando la IA trabaja con datos antiguos, ¿qué queréis exactamente que haga? ¿Identificar patrones, detectar anomalías, anticipar problemas, automatizar procesos? ¿Dónde estáis viendo ahora mismo el mayor valor de la IA?

Utilizamos la IA para ayudar a nuestro personal. En última instancia, les permite ser más productivos y eficientes. Pero hemos utilizado la IA de muchas maneras diferentes, ya sea para ayudar a acelerar el desarrollo de aplicaciones, para detectar anomalías o incluso para detectar anomalías en nuestra infraestructura, analizando registros y proporcionando respuestas más rápidamente a nuestros ingenieros. Como deporte en el que los horarios no tienen margen para moverse, probablemente donde más esfuerzos hemos invertido es en reducir el tiempo necesario para resolver los problemas.

Recibís todos los datos procedentes del coche de Fórmula 1. La unidad de potencia genera una gran cantidad de datos para los equipos, al igual que los frenos, la dirección o cualquier otro sistema. ¿Toda esa información se la proporcionáis a los equipos?

Somos el proveedor oficial de telemetría de los equipos. Por tanto, todos los datos que proceden del coche se transmiten a nuestros sistemas, son recibidos por ellos y se procesan en nuestros sistemas. Esto incluye datos de los frenos, la dirección, el acelerador y el rendimiento del motor. Hay un conjunto básico de parámetros de telemetría que necesitamos y que utilizamos para nuestras retransmisiones, pero procesamos todos los datos, incluidos los conjuntos específicos de canales propios de cada equipo.

Hay que mantener un nivel muy alto de ciberseguridad para garantizar que los datos permanezcan donde deben estar, ¿no es así?

Podemos analizarlo desde dos perspectivas. Por un lado está la seguridad frente a ataques y amenazas, y por otro la vertiente competitiva. Tenemos que garantizar que los datos de telemetría de cada equipo se mantengan completamente separados. Todo está cifrado. Ni siquiera nosotros podemos descifrar esos datos de telemetría; únicamente cada equipo tiene la clave para descifrarlos. En cuanto a los datos en sí, empezamos siempre por la ciberseguridad. Todos nuestros sistemas tienen que cumplir los requisitos de seguridad incluso antes de que comencemos su desarrollo. La seguridad siempre ha estado en primer plano, no solo desde la perspectiva de los ataques y las vulnerabilidades.

¿Entonces solo veis una parte de los datos de telemetría?

Los datos que se ven en la retransmisión, como la aceleración, la frenada, el ángulo de dirección y ese tipo de información se nos proporcionan una vez que han sido descifrados. Pero todos los datos del coche de cada equipo están disponibles únicamente para el propio equipo.

Este año hubo en algunos grandes premios un problema con la aplicación oficial F1 Live: algún coche aparecía saltando por el circuito o los datos no eran muy precisos durante algunas vueltas. ¿Cómo se recupera esa información de un coche?

Por lo general, es un problema relacionado con la visualización en F1 Live, pero nuestro sistema de adquisición de cronometraje nos indica exactamente dónde se encuentra el coche en el circuito en un momento determinado con una precisión de hasta cinco decimales. Así que, incluso si nuestro sistema de procesamiento comete un error, algo que por cierto no suele ocurrir, podemos determinar a partir de esa información de cronometraje dónde estaba realmente el coche en ese momento. Disponemos de esa información con cinco decimales; podemos perder el quinto decimal por un error, el cuarto decimal por el redondeo o publicar los datos con tres decimales. Pero como podemos utilizar esos datos de adquisición sin procesar para volver a calcular la información, siempre podemos garantizar que los datos que publicamos sean correctos.