Un Estrella Michelin que se come sobre juncos y frases de Heredeiros da Crus

Nieves D. Amil
nieves d. amil PONTEVEDRA / LA VOZ

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Pepe Vieira y la firma pontevedresa Heimat Atlántica realzan la artesanía gallega en una vajilla exclusiva

12 ago 2021 . Actualizado a las 14:39 h.

Unos meses antes de arrancar la temporada, Pepe Vieira llamó a Monserrat Álvarez. Ella, que capitanea la firma pontevedresa de artesanía Heimat Atlántica, fue la primera sorprendida. Acostumbrada a llenar páginas de publicaciones en revistas de moda como Vogue o Vanity Fair por unos bolsos que relanzan (y realzan) la tradición, ahora tocaba sentarse con el Estrella Michelin para juntos dar forma a una idea que rondaba por la incombustible cabeza del cocinero. El resultado fueron unos platos de junco trenzado sobre los que cuelgan versos que se asocian al grupo Heredeiros da Crus. La parte más rockera de Pepe Viera y el compromiso con la tradición de ambos dieron forma a la cama sobre la que hoy se sirve el bogavante frito con piel de limón, jugo de su cabeza asada y pimientos de Padrón encurtidos.

«Trabajar con Pepe Vieira es una suerte, compartimos muchas experiencias, pero sobre todo esa apuesta por revalorizar lo gallego. Él no compromete ni la calidad ni la autenticidad», explica Monserrat Álvarez, que descuelga el teléfono al otro lado del Atlántico. El trabajo la ha llevado este agosto hasta Nueva York, desde donde reconoce que la experiencia de cambiar de disciplina ha sido uno de los pasos más interesantes de su carrera. Se reunieron varias veces para que la tormenta de ideas fuese fructífera, pero además pasó una jornada completa en la cocina del restaurante de Camiño da Serpe. «Fue una experiencia increíble, son una especie de orquesta en la que nada falla y en las reuniones fue como un partido de tenis de mesa, un qué quieres hacer o qué te apetece», apunta Álvarez. Así pudo captar la esencia de este equipo para parir una vajilla con ADN gallego.

Álvarez captó en su obra esa defensa de lo tradicional con los aires más rockeros del cocinero, que recuerdan a los Assiets Parlantes de Francia. Son unos platos que nacieron en el siglo XVIII en el país galo y que se popularizaron un siglo después. Era una vajilla historiada con una frase a modo de viñeta sobre temas de todo tipo, desde satíricos a políticos o incluso fábulas. Estos mensajes los iba descubriendo el comensal a medida que iba comiendo, lo que daba una nueva función al plato.