Nace el Museo del Fracaso

Arrasa entre el público de Los Ángeles una exposición que recoge cien de los batacazos empresariales más sonados, protagonizados en muchos casos por grandes multinacionales


Nueva York / La Voz

«Es hora de que aceptemos el fracaso, aprendamos de él y realmente logremos el progreso». Este es el lema principal de un museo que viene con moraleja. Se trata del Museum of Failure de Los Ángeles (Museo del Fracaso), un espacio en el que sus organizadores tratan de enaltecer los fracasos para concienciar de la importancia del saber perder, para poder ganar.

El espacio se centra especialmente en el mundo del emprendimiento y los negocios, celebrando la libertad de fracasar. «En general, como sociedad, estamos demasiado obsesionados con el éxito y subestimamos el fracaso», reflexiona el psicólogo e investigador en innovación Samuel West en Los Ángeles Times. Él es el artífice de la exhibición que comenzó hace tres meses en Helsinborg, Suecia, y hace una semana desembarcó en la costa oeste de EE.UU.

Sin obedecer a ningún orden en particular, el visitante podrá rememorar la historia de 100 fracasos de gigantes como Sony, Google o Ford, pero siempre bajo la premisa de que esas derrotas que hoy acoge el A+D Architecture & Design Museum fueron esenciales para que dichas empresas recorriesen el camino del éxito.

Entre los objetos expuestos destaca el juego de mesa Trump the Game, una especie de Monopoly que el actual presidente de EE.UU., Donald Trump, puso en el mercado sin mucho éxito. De hecho, el batacazo de este producto no tuvo parangón, ya que en menos de un año el juego fue retirado del mercado. A pesar de la derrota, Trump puso en práctica ese ejercicio tan estadounidense del prueba y error, que hoy es el mismo que ensalza la exposición de este singular museo.

Además del fracaso trumpiano, la muestra incluye artículos como una botella de Coca-Cola Black con sabor a café, o una lasaña bajo el rótulo de la marca de pasta dentífrica Colgate.

En el mismo intento de enaltecer los fracasos de grandes empresas para concienciar al emprendedor de la importancia de la derrota en el camino hacia el éxito, sorprende recordar cómo tras el triunfo de Sony con Betamax, el producto quedó desplazado por el sistema VHS.

The Eastman Kodak Company es otro de los protagonistas de la muestra: «El mismo año que Kodak quebró en el 2012 por no adaptarse a la tecnología digital fue el mismo en que Facebook compró Instagram por 1.000 millones de dólares», recuerda West.

El legado de Newton

Gigantes como Google o Apple fueron otros de los que necesariamente tenían que caer para después levantarse. En el caso de la manzana más famosa de Silicon Valley, lo hizo con MessagePad, a.k.a. The Newton, un fallo icónico de la tecnológica. Fue en 1993 cuando se lanzó este dispositivo absolutamente revolucionario, ya que se trataba de enviar mensajes entre aparatos, es decir, la primera PDA de la historia.

A pesar de sus características pioneras, este dispositivo nunca llegó a cuajar y fue cancelado por Steve Jobs en 1998. La semilla eso sí, ya estaba plantada. Los smartphones y tablets actuales no son más que el legado de Newton.

A pesar de que el museo tiene claro que no hay éxito sin fracaso previo, no ha sido su caso, teniendo en cuenta que desde su lanzamiento, más de 17.000 personas han pasado por sus instalaciones. «Es divertido pensar en el Museo del Fracaso como un éxito. No me lo esperaba. Es surrealista. No es más que una colección de fallos de la innovación y todavía me estoy acostumbrando al hecho de que la gente está interesada en eso», añade el creador de esta singular exposición.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
1 votos
Comentarios

Nace el Museo del Fracaso