El pleno del Parlamento Europeo vota hoy una propuesta que abriría la puerta a una práctica desterrada en España a la que se oponen oenegés y pescadores artesanales
16 ene 2018 . Actualizado a las 05:00 h.Toca estos días pleno en el Parlamento Europeo, con sede en la ciudad francesa de Estrasburgo. Y la primera sesión del año llega envuelta en polémica. Porque los europarlamentarios votan hoy una propuesta, ratificada previamente por la comisión de pesca del Europarlamento, que abre la puerta a la pesca eléctrica. Aunque es una modalidad que no practica la flota española de arrastre, las voces discordantes con ella también hablan el idioma patrio.
Oenegés, organizaciones de pescadores, restauradores y más de 200 chefs, entre ellos nueve españoles, se han unido para pedir al Parlamento Europeo que vote en contra de las excepciones que se quieren introducir a la prohibición de la pulse fishing. Es una variante del arrastre de fondo que en la actualidad solo practican los holandeses.
La oenegé francesa Bloom, junto a pescadores artesanales afectados, alerta de los peligros ambientales y sociales que se derivan de este método de pesca y denuncia la tergiversación del informe de recomendaciones científicas que permitió en el 2006 su autorización parcial.
Además, la red de restauración internacional Relais et Châteaus, que cuenta con 546 miembros en 62 países ha apoyado la campaña de Bloom y ha invitado a sus chefs europeos a sumarse firmando un manifiesto. Hasta la fecha, ya se han unido al movimiento 220, nueve de ellos españoles, entre los que figuran Quique Dacosta y Elena Arzak.
También los pescadores artesanales gallegos han expresado su apoyo a los pescadores artesanales del mar del Norte. La Fundación Lonxanet señala que, aunque la pesca eléctrica no haya llegado a Galicia ni al resto de España, la organización se solidariza con los pescadores artesanales franceses e ingleses que han visto un declive en sus capturas desde que la flota holandesa del Mar del Norte utiliza redes equipadas con electrodos.
Ecologistas en Acción, por su parte, recuerda que esta práctica está prohibida en casi todo el mundo por ser destructiva tanto para los peces como para el ecosistema.
La Unión Europea prohibió tal práctica en 1998, pero en el 2006 abrió una «peligrosa ventana» que permitió su práctica solo a una pequeña parte de la flota de cada país, de forma experimental y bajo unas condiciones muy severas.
La nueva reglamentación busca, según denuncia también Ecologistas en Acción, autorizar progresivamente la pesca eléctrica mediante la eliminación de restricciones. «Se ignora así la postura de organizaciones conservacionistas y también la de agrupaciones de pescadores artesanales, que han comprobado el estado lamentable del hábitat que queda tras el uso de este arte de pesca supuestamente innovador», advierte.
El Partido Animalista (PACMA) califica la pesca eléctrica como «método catastrófico» y «letal» para los océanos, ya que los organismos marinos convulsionarán, por lo que se espera la muerte de miles de millones de peces. «Será terrible», asegura la formación política.