«Confío en que esta obra se concluya como una historia de éxito para todos»

Manuel Manrique, responsable de la multinacional Sacyr, es optimista con el resultado de los 2.500 millones que reclama


PANAMÁ / ENVIADO ESPECIAL

La ampliación del Canal de Panamá ha constituido un reto histórico para la Marca España, en declaraciones realizadas in situ por el comisionado Carlos Espinosa de los Monteros, y específicamente para la empresa Sacyr, mayoritaria en el consorcio Grupo Unidos por el Canal (GUPC). Y si económicamente la mastodóntica obra puede acabar siendo un fracaso, a la espera de que se resuelvan las reclamaciones planteadas por la joint venture y que se elevan a unos 2.500 millones de euros, la compañía española está convencida de que representará un antes y un después en su prestigio internacional, de ahí que relativice haber tenido que aprovisionar unos 446.956 euros a cuenta de las diferencias del presupuesto del proyecto y el coste de ejecución. El presidente de la constructora, Manuel Manrique, no tiene duda de que los resultados acompañarán. 

-¿Qué repercusiones considera que va a tener esta actuación a nivel internacional? 

-La ampliación del Canal de Panamá va a revolucionar el mercado y el comercio mundial, con lo cual para el pueblo de panameño será maravilloso. Y para nosotros es muy importante. Creo que será beneficioso y suficiente para todos los actores.

-Tras las discrepancias surgidas, ¿cómo quedan las relaciones del consorcio liderado por Sacyr con la Autoridad del Canal de Panamá e incluso con el Gobierno panameño? 

-Siempre he defendido en todos los foros que a lo largo de estos siete años las relaciones han sido maravillosas. Han sido exquisitas. Sí, hemos tenido diferencias de opiniones, pero las relaciones han sido muy buenas, y lo siguen siendo, y yo tendré aquí amigos para siempre. Hemos colaborado estupendamente, y es que no sé realmente porqué esa duda, porque nunca ha pasado nada. Nunca he tenido un problema ni con la Autoridad del Canal ni con el Gobierno. Tuvimos una crisis, un problema de cash flow, que fue por la diferencia de cuando se resuelven las adjudicaciones a cuando se ejecutan y se produce un decalaje en el tiempo que había que resolver, y que resolvimos con sentido común, que fue aportar la mitad cada uno, y con el mismo sentido común finalizaremos esto, seguro. 

-A falta de unos días para entregar la obra, ¿qué esperanzas tiene en que el resultado económico final sea positivo?

-Yo confío en que esta obra se concluya como una historia de éxito para todo el mundo, que es lo más sensato, lo mejor para todos. Historia de éxito no es que tu ganes una cantidad determinada, y por eso encontraremos una historia de éxito que nos satisfaga a todas las partes.

-Sin embargo, el consorcio ha tenido que aprovisionar mil millones de dólares (893.000 euros) de los cuales Sacyr aportó la mitad a causa de los sobrecostes.

-Es complicado entender qué ha ocurrido con esas diferencias. Normalmente, si todo sigue como hasta ahora en la resolución de las claims (reclamaciones), el resultado económico de GUPC será satisfactorio, porque en el 98% de las demandas cursadas, es decir, once de doce, nos han dado la razón en que tenemos derecho a reclamar. Aquí (Panamá) a esto le llaman merich, es decir, tenemos mérito, derecho a reclamar. Y la única reclamación a la que nos han dicho que no tenemos derecho es mínima, y fue cursada por las repercusiones de una huelga, y eran 50.000 o 60.000 dólares (44.679 o 53.624 euros). Si la tónica es similar en el resto, el grupo saldrá bien. 

-¿Sacyr no corre el riesgo de salir tocada del conflicto?

-En un proyecto de esta envergadura, con tantos medios, tantos esfuerzos, tantos sacrificios, tanto empeño, tantos flecos, tantas hipótesis... deberíamos encajar el mensaje final: es una historia de éxito absoluto, para España, para el proyecto, para Panamá, para todas las empresas y trabajadores que hemos mantenido aquí, y que no puede ser de otra forma que esa historia de éxito acabe de una manera razonable.

-¿Y qué repercusión tiene para Sacyr desde el punto de vista técnico?

-Esta es una carta de presentación de la compañía Sacyr en el mundo. El hecho de haber liderado la ampliación del Canal de Panamá es una carta de presentación porque, además, ha sido mucha la gente que ha intervenido aquí. Es una carta de presentación, primero, porque te proporciona facilidad para constituir consorcios que a veces son necesarios para afrontar las obras más importantes del mundo; segundo, porque te da capacidad para que las Administraciones tengan confianza en que, ante un reto, por muy difícil que sea, estás capacitado para afrontarlo con éxito; y, tercero, porque te facilita todo, te da solvencia técnica, casi la máxima que puedes tener a nivel de cualquier compañía mundial.

-¿Confía en que esta obra le abra puertas a otras de gran nivel?

-Lo que te facilita una obra de este nivel son las buenas referencias, la confianza, llegar a acuerdos con otros socios que a veces necesitas para complementar cualquier tipo de experiencia.

Una empresa de Ourense, única gallega que trabaja en la actuación

Las obras del Canal de Panamá movilizaron a 11.577 trabajadores, sumadas las plantillas de las empresas del consorcio GUPC (8.073 empleados) y de las subcontratas (3.504). Además del personal cualificado, se trata de mano de obra de hasta cuarenta nacionalidades distintas, mucha de la cual fue sometida a un proceso de selección en el que participaron más de cincuenta mil aspirantes.

Del total de las personas que operaron durante estos siete años en la tercera esclusa, se estima que al menos un 23% fueron españoles, constatándose picos de hasta quinientos trabajando a la vez.

Además del personal de procedencia gallega que se supone formaba parte de las 76 empresas españolas proveedoras o subcontratadas por GUPC, en las obras del nuevo Canal de Panamá participó una firma de Ourense. Se trata de Actyon Company, que estaba previsto que trabajara hasta, por lo menos, la entrega de las obras, fijada para mañana.

El gerente de Actyon Company, Manuel Alonso, explicó cual fue el cometido de la firma en este proyecto histórico: «Llevamos trabajando desde hace casi tres años. De hecho, aún estamos, con noventa personas. Al principio hicimos labores de elevación, teníamos tres camiones pluma y una grúa de cien toneladas, con los que hacíamos los movimientos de terreno». 

Once hormigoneras

Las funciones de esta empresa se fueron prolongando ya que, posteriormente, llevaron a Panamá camiones hormigonera, maquinaria que allí se conoce como mixer o concreteros: «A día de hoy aún tenemos once hormigoneras, de las cuales siempre están trabajando nueve. En Panamá hay un importante déficit de repuestos, por lo que tenemos un par de máquinas más para atender imprevistos». 

En los últimos días, se puede observar en las obras a numerosos operarios realizando los últimos retoques, y también en estas funciones se encuentra personal de Actyon Company: «Desde que empezó la albañilería, tenemos gente haciendo este tipo de obras, las urgencias de última hora; un poco de todo: gente montando el aire acondicionado, falsos techos, pintores, y seguimos con la maquinaria», explica Alonso.

Sobre la plantilla máxima que la firma ourensana llegó a tener, Alonso señala que alcanzó las 110 personas: «Ahora hay unos noventa operarios, por las urgencias de final de obra. En Panamá es complicado encontrar gente que trabaje bien. Entre los empleados actuales hay varios gallegos, pero la mayor parte es personal local, que es difícil encontrar bien cualificado. El número de españoles que tuvimos fueron 25, de los que 15 eran gallegos».

Alonso confirma que la obra del Canal de Panamá ha sido muy compleja: «Se ha sufrido mucho, incluso llegó a pararse, aunque, tengo que decirlo, nosotros estuvimos siempre activos»

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