El IES Gregorio Fernández, de Sarria, apuesta por la internacionalización: «Á marxe de que poidas aprender máis, o que importa é ter unha mente aberta»

Lucía Blanco
Lucía Blanco LUGO / LA VOZ

SARRIA

Alumnado del instituto, con los diplomas tras lograr el sello nacional por su proyecto eTwinning centrado en la memoria histórica.
Alumnado del instituto, con los diplomas tras lograr el sello nacional por su proyecto eTwinning centrado en la memoria histórica.

El instituto, premiado a nivel nacional por un proyecto eTwinning que realizó en colaboración con un centro alemán, ya ha puesto en marcha otro trabajo que apuesta por la participación democrática para lograr un futuro más sostenible

05 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

El IES Gregorio Fernández, de Sarria, continúa apostando por la internacionalización. El centro recibió el National Quality Label por un proyecto eTwinning con el que se pone en valor el trabajo colaborativo, la innovación pedagógica y la implicación de los docentes. El sello lo otorga el Servicio Nacional de Apoyo eTwinning España, dependiente del Ministerio de Educación, a aquellos trabajos que cumplen altos estándares de calidad. En este caso, el premiado ha sido Hidden traces of history behind the stones!, que desarrollaron el curso pasado y que estuvo centrado en la memoria histórica. Demuestra que el instituto sigue apostando por su presencia en programas europeos e iniciativas de cooperación educativa.

Este tipo de actividades multidisciplinares, que forman parte del programa Erasmus+ de la Unión Europea, se llevan a cabo gracias a la implicación de centros educativos europeos, que deciden un tema a desarrollar y se trabaja en un proyecto en común de manera virtual. «É unha maneira de coñecerse entre os estudantes, trabállase tanto a lingua como a cultura e é unha vivencia para eles», asegura la directora, Ana Isabel López Valín, que recalca que beneficia tanto a los escolares como al equipo docente, que también puede intercambiar experiencias o ser testigo de cómo se enseña fuera de nuestras fronteras.

El centro lleva ya tres años participando en los proyectos eTwinning. El primero, que analizaba si la música transmite las mismas emociones independientemente de la cultura de la que proceda el oyente y gracias al que recibieron el sello de calidad a nivel europeo y nacional, lo hicieron con la colaboración del centro finlandés Kärpäsen Peruskoulu y el Lyceum Giannaki Talioti, de Chipre. En su segundo proyecto, que fue distinguido a nivel nacional, trabajaron con el alumnado del Gymnasium Waldkraiburg de Alemania y se centraron en la época del franquismo y la posterior Ley de Memoria Histórica. El trabajo incluyó un episodio en el pódcast escolar en el que uno de los alumnos entrevistaba a su abuela y a su bisabuela para conocer más de cerca cómo era la vida durante la dictadura española.

Apuesta por la sostenibilidad

Ahora están ya desarrollando su tercera propuesta junto con la escuela de secundaria sueca Bladins Gymnasium a través de la que estudian cómo lograr un futuro más sostenible a partir de la implicación ciudadana. «Centrámonos en como poder usar as prácticas democráticas e os nosos poderes como cidadáns para mellorar. Ímonos enfocar en que participen no consello, en levar propostas ao equipo directivo ou ao Concello de Sarria», explica la profesora Fe Pérez, coordinadora de los programas de movilidad escolar (ESO y Bachillerato) y de los proyectos eTwinning en el instituto.

De esta manera, los estudiantes serán los responsables de diseñar las medidas que serán presentadas ante el equipo directivo del centro y en la casa consistorial por un grupo de alumnos elegido también democráticamente. Este trabajo es un buen ejemplo de cómo a través del programa eTwinning se promueve el pensamiento crítico y la conciencia social y, más allá de mejorar el idioma, les aporta una perspectiva de proyecto: «De que todo está interconectado, de que podes unir varias materias que están estudando no centro como Matemáticas, Filosofía e Historia. Tamén aprenden autonomía, a relacionarse con xente a outros niveis porque estamos falando de alumnos cunha cultura e un idioma totalmente distintos e dánse conta de que os estándares sociais aos que están acostumados non funcionan».

Conocer otras culturas

Aprenden los alumnos y los propios profesores. «Para nós é outra forma de explicar, onde podes levar á práctica ou a unha aplicación máis ou menos real o que explicas teoricamente». Enfrentarse a un proyecto de estas características a lo largo del curso exige coordinación, mucho esfuerzo, horas de preparación, reorganizar clases y reuniones fuera de horario, pues deben ponerse de acuerdo con profesores extranjeros con rutinas completamente diferentes, mientras el idioma se mantiene como una barrera.

Hasta el instituto sueco con el que ahora realizan el actual trabajo de cooperación viajaron dos profesoras del centro sarriano, que estudiaron las posibilidades de poner en marcha un intercambio de alumnado, que se realiza siempre a través de familias. «A nós entuasiásmanos o programa Erasmus, é algo no que cremos e cremos que é necesario que os nosos alumnos se abran e coñezan outras realidades e outras culturas. É algo importante, á marxe de que poidas aprender máis matemáticas ou historia, realmente o que importa é ter unha mente aberta a novas ideas. E o Erasmus si que dá iso», indica Pérez.