La abuela sufrió un intenso ataque de ansiedad

La Voz

LUGO

03 feb 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

En la mañana de ayer, entre otros, declararon dos peritos. El primero de ellos apuntó que en su evaluación de la madre de los niños apreció fabulación y que su relato no se atenía a la realidad. Entiende que en el seno de la familia de la madre se produjo un fenómeno de retroalimentación de un modo de vivir el problema. Apuntó que la fabulación no alcanzaba el nivel de delirio.

Otro perito respondió a las preguntas sobre la evaluación psicológica que hizo de los abuelos de los niños. De él, que ayer no acudió a la sala, indicó que lo cree emocionalmente dependiente y que por su enfermedad se mantuvo al margen. De la abuela apuntó que en la pareja asume el rol de mujer luchadora, pero es una persona insegura, que, en este problema, confía en las opiniones de alrededor. Señaló que los dos son víctimas de una situación de fanatismo, que se dejaron llevar por la opinión de personas que creían con más autoridad. Se metieron en una situación en la que no pudieron salir de esa paranoia.

Videoconferencia

En la vista testificaron por videoconferencia dos policías, así como una amiga de una de las hermanas de la madre de los chavales, además del propietario que alquiló el piso en el que permanecieron en Ribadeo.

El único momento tenso de la vista se vivió unos minutos antes de las 11, cuando comenzó la declaración del hijo mayor. Su abuela empezó a sentirse indispuesta, fue auxiliada por sus hijas y por indicación de la jueza estaba saliendo de la sala cuando fue necesario sujetarla porque se desplomaba. Ya fuera de la sala, de la que salió en volandas, fue atendida por un forense y un psiquiatra. Tenía, según parece, un ataque de ansiedad. Mientras la retiraban de la sala repetía «O meu neno». Al reanudarse la vista, la jueza dijo al joven que sentía que hubiera tenido que pasar «por esto», por el trago de ver a su abuela en esas circunstancias.

Concluidos los testimonios, la fiscala y el abogado de la acusación privada elevaron a definitivas sus conclusiones. Los abogados defensores incluyeron en las suyas algunas eximentes y atenuantes, entre ellas las de miedo insuperable y dilación indebida del procedimiento.

Durante las declaraciones de los policías, por algunos de los abogados de los acusados se volvió a explorar la vía de la existencia de supuestas irregularidades en la forma en la que se obtuvieron datos de una red social para conseguir los teléfonos y efectuar las escuchas.