Vila Gandoy está en paz con la evolución en su sector

benigno lázare LUGO / LA VOZ

LUGO

Vila Gandoy es el comercio más antiguo de la Rúa do Progreso y uno de los pocos tradicionales que van quedando en la ciudad. Su aspecto permanece casi invariable desde hace cuatro décadas, tiempo durante el que lo único que va cambiando son los artículos que expone. Pero las apariencias engañan, porque desde hace 12 años los propietarios tienen una nave en O Ceao, dedicada a la venta al pormenor, pero también a mayoristas profesionales calefactores, fontaneros y de otros sectores.

Pedro Vila Gandoy era un herrero oriundo de Castroverde, probablemente también de una familia de herreros, que montó una forja en la actual Rúa do Progreso. Sus descendientes desconocen la fecha exacta, pero tienen constancia de que en los primeros años del siglo pasado amplió la actividad abriendo al público un comercio en el que vendía las rejas y todas las piezas que hacía en fundición. Permaneció al frente del negocio hasta su muerte, en la primera mitad de la década de los 50.

Fue entonces cuando se hizo cargo su hijo, Ramón Vila Sánchez. Debido a una enfermedad que le duró años, tuvo que acudir diariamente al establecimiento su mujer, Ángela Paz Soilán. Ahora, a sus 83 años, está jubilada pero mantiene la costumbre de bajar a diario al establecimiento y, si es necesario, hace alguna recomendación.

En 1982, cuando falleció Vila Sánchez, entró a trabajar en la empresa familiar Ramón Vila Paz, uno de los tres hijos de Ángela, que hacía la diplomatura de Empresariales en Lugo. Remató los estudios compatibilizándolos con el trabajo, si bien señala que desde muy joven pasaba los veranos trabajando en el establecimiento.

En la época del fundador, que le sigue dando el nombre comercial, este establecimiento vendía sus propios objetos de fundición, pero también fabricaba y tenía unas ventas importantes de maquinaria agrícola. La Asociación de Amigos da Malla de Vilapena, en Trabada, conserva restaurada una máquina de majar de la marca Vila Gandoy. Su nieto destaca que esas y máquinas de otro tipo para el campo constituían en tiempos una parte importante de la actividad de la empresa familiar.

Aire tradicional

Hasta la reforma realizada hace cuatro décadas, el comercio de la Rúa do Progreso tenía unas grandes puestas de garaje que le mantenían todo el frontal abierto a la calle. Los cambios consistieron en la instalación del escaparate y la entrada que ahora le sigue dando un aire tradicional.

Con el tiempo fuero adquiriendo importancia secciones como fontanería y calefacción, con ventas crecientes a instaladores y profesionales. Cuando el Concello de Lugo llevó a cabo la peatonalización de la mayor parte del recinto histórico, que incluyó esta calle, estos clientes tenían problemas para llegar allí con sus furgonetas. También los propietarios tenían los mismos problemas para descargar la mercancía, por lo que se plantearon la necesidad de trasladarse al polígono de O Ceao. Ramón Vila dice que en O Ceao un operario con maquinaria descarga un camión de material en poco tiempo y antes tenían que trabajar toda una mañana tres. Las instalaciones del centro, mayoritariamente destinadas a exposición, tienen una superficie de 800 metros y en la nave de O Ceao disponen de otros 1.200.

En la empresa trabajan cuatro empleados y en verano solían contratar a otro más. Las bombas de agua siempre fueron una de las especialidades de la casa, y en esa época del año aumentan las ventas porque la gente aprovecha para hacer pozos y reparaciones. Sin embargo, ahora con la crisis económica no aumentará la plantilla temporalmente porque bajó la actividad. Pero el mayor impacto de la situación lo están notando en la sección de fontanería y calefacción, por su relación directa con el sector de la construcción. El propietario de Vila Gandoy cifra el descenso en un 20%.

Ángela Paz Soilán.

La astilla

Ramón Vila Paz.

Ángela tiene 83 años y su hijo cumplió los 48.

Profesión

Comerciantes del sector del metal y las ferreterías.

Ramón Vila Gandoy vendía en el comercio las piezas que hacía en la forja