Crónica | Jornadas agrarias El curso sobre buenos usos agrícolas incluye en sus sesiones de trabajo una reflexión sobre las consecuencias del cambio climático en la actividad de campesinos chairegos
26 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Si una mariposa agita sus alas, a miles de kilómetros de distancia pueden notarse los efectos de ese movimiento aparentemente frágil. De igual modo, lo que ocurre en otras partes del globo, por lejano que parezca, acaba por tener sus consecuencias en una comarca como la de Terra Chá. Este otoño lluvioso no es ajeno a los huracanes que azotaron el Caribe hace semanas, ya que los restos de ese fenómeno atmosférico terminan llegando al occidente de Europa. Por otra parte, los retrasos de las lluvias en épocas que antes aparecían asociadas con precipitaciones abundantes ya no son extrañas. Ésas fueron algunas de las ideas que expuso ayer Juan Carretero, técnico de la oficina de la Consellería de Política Agroalimentaria e Desenvolvemento Rural, en el curso de buenas prácticas agrarias que se celebra desde esta semana en el Círculo Cultural e Recreativo. En la charla también se pusieron de relieve cuestiones relacionadas con el trabajo cotidiano. Por ejemplo, Carretero explicó que se visitarían establos de explotaciones ganaderas para observar aspectos cuyo aprendizaje resulta útil. Así, hay partes, como los comederos, que pueden limpiarse con aguas ya empleadas en otros usos, lo que permite economizar su gasto. En otras partes, como las zonas de ordeño, sí es imprescindible el empleo de agua limpia. El ponente de ayer destacó además que los agricultores eran cada vez más conscientes de la importancia de desarrollar su trabajo respetando la naturaleza. Para divulgar la importancia del reciclaje de ciertas materias y explicar diversos procesos, están previstas, para próximos días, sendas visitas a la depuradora de Vilalba y a una planta de As Somozas (A Coruña) dedicada al tratamiento de productos agrarios.