Ni las fuerzas de la naturaleza pueden con el belén de Os Peares

Carlos Cortés / Roi Fernández CHANTADA / LA VOZ

LEMOS

El belén de Os Peares sigue en su sitio, aunque la pequeña cueva en la que lo montaban ya no está
El belén de Os Peares sigue en su sitio, aunque la pequeña cueva en la que lo montaban ya no está ROI FERNÁNDEZ

Su cueva se vino abajo, pero los vecinos lo montaron igual

18 dic 2025 . Actualizado a las 16:40 h.

El de Os Peares era hasta este año uno de los belenes más peculiares y veteranos de la Ribeira Sacra. Ahora es también de los más resistente. Lo montan unos vecinos en una cueva que está junto a una carretera. El caso es que la cueva desapareció hace unos días a causa de un desprendimiento de tierra, pero a los vecinos les dio igual y han vuelto a montarlo. Eso si, han tenido que adaptar el nacimiento a la nueva orografía del lugar. Porque cueva ya no hay, pero algún sitio para las figuras todavía queda.

El belén de Os Peares se encuentra en O Torrón, el barrio que pertenece al municipio de Pantón. Su sitio era una cavidad en la roca en la cuneta de la N-120a, la antigua carretera de Monforte a Ourense, que quedó para el tráfico local en los años noventa, cuando por fin se completó la nueva N-120.

El belén es un trabajo colectivo en el que colaboran diferentes vecinos y una de sus características es que siempre incluye algún elemento local. En él están siempre los personajes habituales de cualquier nacimiento, pero aquí aparecen rodeados de elementos reconocibles de Os Peares. Otros años fue la estación de tren, pero el elemento elegido en esta ocasión es el puente de hierro, con el llamativo color azul que le dejó el último repintado.

El problema este año fue que los vecinos estaban acostumbrados a la «orografía» de la cueva y esas formas cambiaron con el desprendimiento. La distribución de las figuras y del paisaje del belén ha tenido que adaptarse a las nuevas formas que quedaron en las rocas. El ya habitual techado de paja con el que cubrían el conjunto da paso este año a un paisaje en miniatura en el que lo que manda es el musgo. El resultado es muy aparente. Y, en todo caso, lo importante es que Os Peares conserva su belén.