Un nuevo atlas del cerebro ofrece nuevos datos para entender el origen de trastornos como el autismo o la esquizofrenia
ENFERMEDADES
Un consorcio internacional publica en la revista «Nature» los mapas más detallados de la evolución de este órgano
05 nov 2025 . Actualizado a las 17:45 h.Hasta el momento, el cerebro era un órgano del que todavía quedaba mucha información por descifrar. La gran asignatura siguen siendo las enfermedades mentales, por qué se producen y cómo curarlas. Ahora, la ciencia está un pasito más cerca. Un consorcio internacional de investigadores ha publicado este miércoles los mapas más detallados hasta el momento del desarrollo del cerebro en mamíferos, donde se incluye, también a humanos.
Según los investigadores, que comparten sus resultados al mismo tiempo en un conjunto de doce artículos de la revista Nature, las conclusiones ofrecen un esquema detallado de cómo surgen y maduran con el tiempo las distintas células cerebrales, algo que «permitirá empezar a descubrir cómo alteraciones en ese proceso pueden conducir a trastornos como el autismo o la esquizofrenia», detallan.
Laura López-Mascaraque, profesora de investigación del CSIC en el Instituto Cajal, describe la publicación como un trabajo «de enorme envergadura y calidad», fruto de una colaboración internacional, en declaraciones a Science Media Centre. Según la experta, el mapa muestra como el cerebro se construye célula a célula, desde las primeras etapas hasta la madurez. «Nos ayudan a entender los períodos críticos del desarrollo, esas ventanas temporales en las que el cerebro es especialmente sensible a los estímulos y también a las alteraciones genéticas o ambientales», precisa.
De hecho, saber a ciencia cierta qué sucede en este período resulta clave «para explicar el origen de muchos trastornos del neurodesarrollo, desde el autismo hasta la esquizofrenia, y para diseñar estrategias de prevención o intervención más precisas», apunta. Si bien la investigadora reconoce que todavía hay retos importantes, «como por ejemplo integrar completamente la información entre especies o entre distintas etapas del desarrollo», el conjunto de trabajos suponen un avance significativo en la neurociencia del desarrollo y en el conocimiento de cómo se construye el cerebro y surgen sus enfermedades.
La remesa de artículos forma parte de la iniciativa BRAIN, creada en el 2013 durante el mandato de Barack Obama, y que se espera que continúe hasta el 2030. «Esta iniciativa, con un presupuesto total estimado de más de 6.000 millones de dólares, provee fondos a más de 550 laboratorios agrupados en consorcios, incluidos a los firmantes de estos artículos del Instituto Allen de Seattle», detalla Rafael Yuste, profesor de Ciencias Biológicas y director del Centro de NeuroTecnología de la Universidad de Columbia (Nueva York), presidente de la Fundación NeuroRights e impulsor del proyecto BRAIN, también en declaraciones a Sciencia Media Centre.
El responsable cuenta que la intención de esta iniciativa es el desarrollo y aplicación de la neurotecnología, «definida como métodos para mapear y modular el cerebro, y entre los métodos más avanzados utilizados por el BRAIN se encuentran los transcriptómicos, que permiten mapear los tipos celulares presentes en el cerebro», indica. Precisamente, son estos métodos los que describen con detalle «los tipos de células del cerebro de los mamíferos durante su desarrollo».
El experto, que describe la publicación como un atlas de tipos celulares, señala que ofrece información fundamental «para entender las alteraciones y patologías que ocurren durante el embarazo y en las primeras etapas de la vida», y que es la prueba de que la inversión en el desarrollo y aplicación de nuevos métodos «tiene una importancia fundamental para la ciencia y la medicina».
Los hallazgos
Las investigaciones, que utilizan datos de más de 1,2 millones de células cerebrales, permiten crear el árbol genealógico más completo de estas células hasta la fecha, de forma que demuestran cómo se desarrollan y se distinguen entre subtipos. Precisamente, uno de los hallazgos más reveladores es cómo las células son capaces de viajar largas distancias desde el origen hasta el destino final, a veces, incluso, llegando a cruzar regiones cerebrales enteras.
Los resultados también descubrieron que algunas neuronas continúan formándose mucho después del nacimiento, especialmente, las relativas a las áreas cerebrales involucradas en el aprendizaje, toma de decisiones y emociones. Esto abriría la puerta a la existencia de un margen de tiempo mayor del que se pensaba para intervenir un cerebro, sobre todo, el de niños con dificultades del desarrollo.
En este sentido, los investigadores encontraron que el desarrollo cerebral no está determinado por fases cerradas, sino por oleadas que se superponen en el tiempo. Lo que refuerza la idea de la plasticidad cerebral. Además, los atlas también identificaron un tipo de célula progenitora humana asociada al glioblastoma, un tipo de cáncer cerebral agresivo. Hallazgos como este podrían facilitar la detección en el futuro y el desarrollo de terapias dirigidas a los momentos con más vulnerabilidad del cerebro.
La elaboración de estos atlas duró unos seis años y empleó tejido post mortem de cinco cerebros humanos. En concreto, cada órgano fue diseccionado y seccionado en 10.000 fragmentos. Después, se tiñeron para facilitar la identificación de las estructuras cerebrales y se fotografiaron bajo un microscopio, para después ser reensamblados en un modelo digital 3D. Antes de iniciar este proceso, el equipo realizó resonancias magnéticas de los cerebros para saber cómo reconstruirlos, siguiendo un procedimiento similar al de la imagen en la caja de un rompecabezas.
El doctor Juan Eugenio Iglesias, autor principal del estudio, perteneciente al Departamento de Física Médica e Ingeniería Biomédica de la UCL y al Hospital General de Massachusetts - Facultad de Medicina de Harvard, comenta a Europa Press que este consorcio «es la culminación de años de esfuerzo para superar la brecha entre la microscopía y la resonancia magnética. Al combinar datos de tejido de alta resolución con técnicas avanzadas de IA, hemos creado una herramienta que permite a los investigadores analizar escáneres cerebrales con un nivel de detalle antes inalcanzable», apunta. Un avance que abre nuevas posibilidades para el estudio de las enfermedades neurodegenerativas y el envejecimiento.
El atlas resultante es generalizable a todos los humanos adultos; es decir, puede utilizarse para inferir automáticamente detalles a partir de resonancias magnéticas de sujetos vivos o fallecidos. De hecho, se probó con éxito en miles de conjuntos de datos de resonancia magnética, demostrando su capacidad para identificar de forma fiable regiones cerebrales en diversas condiciones de imagen y tipos de escáner.
Zane Jaunmuktane, autor del estudio del Instituto de Neurología UCL Queen Square y del Banco de Cerebros Queen Square para Trastornos Neurológicos, indica que el objetivo de este atlas es el de permitir a los investigadores identificar cientos de regiones cerebrales en pacientes vivos de forma rápida y consistente, según recoge Europa Press.
Así, NextBrain proporciona un mapa sin precedentes de la arquitectura celular del cerebro. La base integrada en el atlas permite ahora un análisis rápido, preciso y accesible de imágenes cerebrales en individuos vivos, abriendo la puerta a la detección de los primeros signos de enfermedades neurológicas como el alzhéimer, mucho antes de que aparezcan los síntomas, y mejorando nuestra capacidad para comprender, monitorizar y, en última instancia, prevenir estas devastadoras enfermedades.