Por qué ingresan al hospital los gallegos: «Más de la mitad de la población adulta tiene una enfermedad crónica»
ENFERMEDADES
Los últimos datos del INE reflejan una estancia media de 7,6 días en los ingresos en Galicia, cifra que se eleva a cerca de dos meses en el caso de los trastornos mentales
28 mar 2026 . Actualizado a las 16:12 h.En España, se produjeron cerca de cinco millones de altas hospitalarias a lo largo de todo el 2024, lo que supone un 2,3 % de aumento con respecto al año anterior, según la última Encuesta de Morbilidad Hospitalaria realizada por el Instituto Nacional de Estadística (INE). La entidad acaba de publicar los datos más recientes relacionados con estancias y altas hospitalarias. Estas últimas se refieren al procedimiento por el que un paciente ingresado en un centro sanitario deja de ocupar una cama de hospitalización, bien sea por curación, mejoría, fallecimiento, traslado o alta voluntaria.
A nivel gallego, el total de altas alcanza las 295.595, el 81 % de ellas dadas en hospitales públicos. En este período, las enfermedades del aparato digestivo, las respiratorias y las circulatorias han sido las principales causas de ingreso. Si se las divide por sexo, las altas aumentaron un 2,7 % en los hombres y un 2 % en las mujeres.
Presión asistencial y envejecimiento poblacional
Galicia se encuentra entre las comunidades autónomas con tasas de altas hospitalarias elevadas, situándose por encima de la media nacional, con 10.906, frente a 10.189 en España. La estancia media hospitalaria, que se mantiene en torno a los 7,9 días a nivel nacional, es de 7,64 en Galicia. Por sexos, las mujeres pasan de media menos tiempo ingresadas, con 7,45 días frente a 7,82 en varones. Los menores de 15 años registran las estancias más cortas, inferiores a los cinco días, mientras que la duración media aumenta con la edad, llegando a superar los 10 días en mujeres de más de 90 años.
Un 62 % de los ingresos en el 2024 fueron urgentes, una realidad que se percibe en estos servicios. La doctora Rosa Pérez, responsable de divulgación a ciudadanos de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (Semes), explica que el envejecimiento es un factor determinante: «La presión va en aumento, en un contexto en el que la población aumenta y también envejece, lo que aumenta el nivel de dependencia y hace que requiera también más visitas a urgencias». Este envejecimiento significa que no solo crece el número de pacientes, sino que los que llegan a los hospitales suelen presentar enfermedades crónicas y necesitar mayores cuidados, factores que incrementan la complejidad de la atención.
Enfermedades respiratorias, digestivas y circulatorias: el grueso de las urgencias
En Galicia, las enfermedades del sistema respiratorio han sido la principal causa de ingreso, con 41.383 casos en el 2024. La tendencia se refleja a nivel nacional, con un incremento global del 7,4 % en las hospitalizaciones por esta causa. Galicia es, a su vez, la tercera comunidad con mayor tasa de estas patologías, por detrás de Castilla y León y Asturias. Para la doctora Pérez, este aumento se relaciona tanto con el envejecimiento como con la vida en la ciudad. «Más de la mitad de la población mayor de 15 años tiene una enfermedad crónica y la mayoría de estas tienen que ver con los sistemas circulatorio o respiratorio. Factores ambientales como la contaminación urbana contribuyen a un mayor número de reagudizaciones de patologías respiratorias crónicas como la epoc, la bronquitis crónica o el asma», detalla.
La patología digestiva se posiciona en segundo lugar, con 39.213 casos, mientras que las enfermedades circulatorias supusieron 37.571 ingresos en el período más reciente. Les siguen las neoplasias —enfermedades oncológicas—, con 30.083 ingresos, y las lesiones e intoxicaciones, con 29.664 en su conjunto, a nivel gallego. Los pacientes oncológicos se presentan frecuentemente con complicaciones derivadas del cáncer, pero que no son oncológicas en sí, con cuadros como trombos o infecciones. Los partos y embarazos supusieron 16.335 ingresos.
La doctora Pérez enumera los cuadros clínicos más habituales en Urgencias: «Vemos sobre todo enfermedades digestivas, patologías respiratorias y enfermedades del aparato circulatorio o cardiovascular. También están los traumatismos, accidentes, lesiones e intoxicaciones. Y también hay otra pata más, que es la de los trastornos salud mental».
Dentro de las enfermedades digestivas, el dolor abdominal se mantiene como motivo frecuente de visita a urgencias. «Los dolores abdominales, así como el dolor torácico, son una manifestación que vemos de manera habitual en urgencias, sobre todo cuando es un síntoma muy invalidante», detalla la experta. Entre otros cuadros, las urgencias reciben con frecuencia a pacientes con intoxicaciones alimentarias, así como reagudizaciones de enfermedades digestivas crónicas, como la enfermedad de Crohn o la colitis ulcerosa. Pero el dolor abdominal también puede actuar como una máscara detrás de la que hay otras patologías. «Puede enmascarar desde un infarto hasta un problema ginecológico. Es un abanico muy amplio, incluso puede haber detrás una lesión traumatológica, porque el dolor pélvico puede venir de una fractura, por ejemplo», explica Pérez.
Las enfermedades cardiovasculares también concentran muchas estancias. Suelen tener un mayor peso relativo en hombres, aunque en mujeres son más infradiagnosticadas y tienen peor pronóstico cuando se detectan tarde.
En contraste, las enfermedades infecciosas han disminuido notablemente como causa de hospitalización, un dato que los expertos atribuyen a la caída de los casos de covid-19. La doctora Raquel Barba, coordinadora del Grupo de Trabajo de Gestión Clínica de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI), observa que se ha vuelto a una relativa normalidad tras la pandemia, «aunque sigue habiendo sobreinfecciones respiratorias en el contexto de la patología crónica», explica.
Los traumatismos asociados a accidentes se vinculan a estancias cada vez más cortas en los centros, «porque el manejo de la rehabilitación se hace más precozmente. Antes te operaban y te dejaban cuatro días sin moverte, pero ahora se ha visto que cuanto antes se empieza a movilizar, es mejor y eso favorece que te puedas ir antes a casa», detalla.
Las mujeres, un grupo de riesgo
Del total en la comunidad gallega, las mujeres acumulan 1,15 millones de días totales de ingreso, mientras que los hombres suman 1,09. Ellas concentran una mayor carga hospitalaria, lo que no se explica únicamente por el embarazo y el parto, señala Barba, ya que los ingresos vinculados a la maternidad suelen ser de menor duración. «Hay dos picos de ingresos en la vida de las mujeres: uno es en los años fértiles, por embarazos y partos, y otro es en el último extremo de la edad adulta, pero las personas ancianas tienen una estancia media más larga en el hospital, normalmente», explica.
Confluyen diferentes factores, entre ellos, la mayor esperanza de vida de las mujeres, así como la mayor prevalencia de enfermedades crónicas en ellas con respecto a los varones y un nivel de dependencia más elevado en las mujeres de edades avanzadas. «Entre las mayores de 85 años, más del 66 % son dependientes, en cambio, de los hombres de ese grupo de edad, solo lo son el 42 %», observa Pérez.
La especialista destaca que estas desigualdades repercuten directamente en la mortalidad por enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares. «Tardamos mucho en diagnosticar infartos e ictus en ellas. Se mueren antes por ictus y por infarto mujeres que hombres. Seguimos teniendo una asignatura pendiente con las mujeres. Tenemos que seguir trabajando en mejorar la atención a la población femenina y en mejorar su diagnóstico y calidad de vida», sostiene.
Salud mental, el gran desafío
Según detalla el INE, de los grupos de diagnósticos más frecuentes, las estancias medias más prolongadas corresponden a trastornos mentales y del comportamiento, con 55,4 días, lo que supone una duración media cercana a los dos meses, frente a la media global de una semana. «La enfermedad aguda cada vez se maneja mejor, tenemos tratamientos muy eficaces e incluso las cirugías se hacen de manera ambulatoria o con estancias cada vez más cortas. Sin embargo, en enfermedad mental, los pacientes muchas veces requieren permanecer ingresados durante períodos largos», observa la doctora Barba.
Como apunta Pérez, el 20 % de la población ha consultado por problemas de salud mental alguna vez a lo largo de su vida, pero la atención a estos pacientes no siempre se realiza en condiciones adecuadas. «No todos los hospitales tienen dependencias propias para valorar casos de salud mental», señala.