Timor, modelo para el Sáhara

GONZALO PARENTE

INTERNACIONAL

03 ago 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

PORTUGAL CULMINÓ el año pasado con éxito notable una empresa de magnitud histórica. Fue capaz de promover el desalojo de una potencia invasora de su colonia en el Pacífico Sur, como es Indonesia, nación musulmana, petrolera y con un poderoso ejército. La isla de Timor estaba dividida entre indonesios y portugueses hasta que en 1875 éstos fueron expulsados de la colonia. Existe una asombrosa similitud con la situación del Sáhara, colonia española reclamada por Marruecos. Los saharauis, al igual que los timoreses, no quieren ser integrados en la soberanía del país vecino. Emprendieron una guerra contra el invasor hasta que la ONU intervino y les prometió un referéndum de autodeterminación, que la doctrina de este organismo reconoce para resolver situaciones coloniales. Portugal puso el listón diplomático muy alto. Todo el mundo celebró el referéndum, primero, y la fiesta de la independencia, después, en Timor, que se convirtió _bajo la protección internacional_ en una nueva nación democrática. Indonesia tuvo que replegarse y reconocer la independencia de ese trozo de la isla. Ahora, la ONU no termina de reconocer el derecho de los saharauis a su autodeterminación. Ha prolongado la situación de incertidumbre hasta el próximo año. En estos meses, España, que sigue siendo la potencia colonizadora, tiene un gran reto: conseguir que el régimen político saharaui sea aceptablemente democrático. Argelia es la clave y Timor es el modelo. España se juega mucho en esta operación de gran calado geopolítico y estratégico.