El informe de la Xunta duda de que el AVE esté en servicio incluso en el 2021

La Consellería de Infraestruturas cree que no se podrán vender billetes durante el Xacobeo

Balasto y traviesas desplegadas, así como algún poste de catenaria, en Vilar de Barrios, en el tramo del AVE entre Pedralba y Ourense
Balasto y traviesas desplegadas, así como algún poste de catenaria, en Vilar de Barrios, en el tramo del AVE entre Pedralba y Ourense

redacción / la voz

A finales de octubre, en plena precampaña por la repetición de las elecciones, el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, rompía la pax del AVE, el pacto tácito de no agresión para dejar que la última fase de las obras siguieran su curso para cumplir los plazos comprometidos: que este año estuviera en servicio el tramo Zamora-Pedralba, que ahorraría 50 minutos en el viaje a Madrid. Y que antes de que terminara este mismo año se acabarían las obras en el tramo Pedralba-Ourense para iniciar el período de pruebas en el 2020 y ponerlo en servicio ese mismo año.

En el informe realizado por técnicos de la Consellería de Infraestruturas y que sirvió de base para que Feijoo denunciara nuevos retrasos ni siquiera ven posible que el AVE esté en marcha en el 2021, en pleno año Xacobeo, pues consideran que los trabajos arrastran un retraso de casi un año y las obras «estarían finalizadas no último trimestre do 2020». Calculando un año y medio para la fase de pruebas -tal y como sucedió en la línea de Granada y lo que está pasando en la de Pedralba-, la línea «podería estar en explotación comercial no 2022, polo menos cun ano de atraso fronte o comprometido polo ministro Ábalos», concluye el informe que iba a ser entregado en el Parlamento y al que ha tenido acceso La Voz. «Á vista da situación na que se atopan as obras e os expedientes constátase que o compromiso non se vai cumprir», alegan.

A pesar de que ese plazo del 2022 figuraba en el informe que se entregó en el Consello de la Xunta del 24 de octubre, ni siquiera Feijoo mencionó en su momento el 2022 como fecha de puesta en servicio. Se refirió en todo momento al 2021, aunque sí precisó que su grado de preocupación por que la línea no estuviera en explotación comercial durante el Xacobeo era «moi alto». Las conclusiones del informe estaban sin duda en su cabeza cuando expresó estas dudas, pero no fue más allá del 2021.

El ADIF asume un retraso técnico en las obras que no tiene nada que ver con problemas presupuestarios o decisiones políticas, pero que en un principio están lejos de las previsiones de la Xunta. El administrador ya avanzó que el tramo Zamora-Pedralba se pondría en servicio la próxima primavera, por tanto arrastraría una demora de entre cuatro y seis meses. Una dilación similar es la que se plantea para los últimos cien kilómetros en obras entre Pedralba y Ourense, por culpa del retraso en las bases de montaje de vías y las dificultades para adaptar el tramo Taboadela-Ourense, al coincidir con la circulación de trenes convencionales.

Desfases en ejecución

Precisamente en los niveles de ejecución es donde puede haber algún desfase entre la realidad actual y el informe del departamento que dirige Ethel Vázquez, realizado a lo largo del mes de octubre. En este tiempo las obras avanzaron considerablemente, pues hay tajos en los que se trabajan a tres turnos (todo el día) y desde entonces se produjo otro corte extraordinario entre el 4 y el 28 de noviembre para avanzar en las obras en Ourense. Así, en aquel momento el nivel de ejecución de la plataforma estaba al 95 %, según el informe del Gobierno autónomo. En estos momentos estarían terminados todos los tramos en los que se desplegará la vía para la primera fase de la puesta en servicio. El estudio de la Consellería de Infraestruturas e Mobilidade detecta retrasos en la instalación de la superestructura (vía, electrificación, señalización y elementos de seguridad), pero los porcentajes de ejecución en vía -que calculaban entonces en un 20 % en balasto y un 30 % en placa- estarían en estos momentos por encima del 50 %, según los datos proporcionados por el ADIF. «Apréciase, polo tanto, un atraso na montaxe de vía, que segundo os prazos establecidos nos pregos a porcentaxe executada debería estar próxima ao 70%». El retraso en este aspecto de la superestructura se estima en seis meses.

Solo en el despliegue de la vía, la Xunta calcula un retraso de seis meses

Vía y electrificación, los puntos críticos para cumplir los plazos

La Xunta asume que, una vez desbloqueados en el 2017 diecisiete tramos que estuvieron paralizados cuando Ana Pastor estaba al frente del Ministerio de Fomento, «imprimiuse un ritmo importante de avance na execución da infraestrutura», se asegura en el informe de 59 páginas sobre el período en el que estuvo al frente de Fomento el último ministro del PP, Íñigo de la Serna. También reconocen que, después de la moción de censura que sacó a Mariano Rajoy de la Moncloa en junio del 2018, se licitaron los contratos necesarios para la finalización de la línea. Pero fue más adelante cuando se empezó a notar falta de información sobre la marcha de las obras. «Finalmente, na visita institucional realizada o mércores 18 de setembro do 2019 constatouse a falta de información e ausencia de datas aproximadas tanto sobre o prazo para a posta en servizo do treito Zamora-Pedralba como para a finalización de obras e inicio do período de probas do treito Pedralba-Ourense», destaca el informe.

La Xunta constata el retraso en la ejecución de la base de montaje de vía de A Mezquita, pero cree que el efecto negativo de este retraso «pódese compensar cun maior esforzo, subministrando o carril dende as bases de La Hiniesta e Meamán», algo que se está haciendo en la actualidad. Calculan que la base de A Mezquita no estará a pleno rendimiento hasta marzo. En cambio, consideran que la organización logística de los suministros no será «un punto crítico para os prazos». El carril empezó a instalarse el pasado 3 de diciembre en el tramo Pedralba-Campobecerros. La Xunta diagnostica que el montaje de la vía no estará terminado hasta el verano. La electrificación, aseguran, no estará a punto «antes do último trimestre do 2020».

El AVE inicia su carrera hacia los 300 por hora

pablo gonzález
El tren laboratorio Séneca, en el recorrido de alta velocidad entre Olmedo (Valladolid) y Zamora, en las proximidades de Toro
El tren laboratorio Séneca, en el recorrido de alta velocidad entre Olmedo (Valladolid) y Zamora, en las proximidades de Toro

El ADIF comienza las pruebas para comprobar el sistema ERTMS de nivel 2, más completo y seguro que la versión anterior. Entre enero y febrero se alcanzarán las velocidades máximas

La fase final de las pruebas en los 110 kilómetros de línea de alta velocidad entre Zamora y Pedralba, a las puertas de Galicia, empezarán el lunes, en un tramo que cuando se ponga en servicio, la próxima primavera, reducirá en 50 minutos el viaje entre las principales ciudades gallegas y Madrid. Se trata en realidad de la fase más compleja, pues se pretende probar la tecnología más avanzada en lo que respecta al control continuo de la marcha de los trenes: el ERTMS de nivel 2, que se comunica con los equipos embarcados en los trenes a través del sistema radio GSM-R y no mediante balizas, pudiendo reaccionar ante cualquier imprevisto.

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