Una cumbre histórica «entre irmáns»

Representantes de la sociedad gallega y portuguesa se reunieron en un cálido homenaje a Rebelo de Sousa


REDACCIÓN / La VOZ

Decir Galicia es decir Portugal y decir Portugal es decir Galicia y, por extensión, España. Ese vínculo estrecho «entre irmáns», entre «veciños», quedó patente ayer en el acto de entrega del LX Premio Fernández Latorre al presidente Marcelo Rebelo de Sousa de manos del rey Felipe VI en presencia del editor de La Voz de Galicia, Santiago Rey. El cariño y afecto mutuos entre ambos países se vio reflejado en el espíritu caluroso que primó en el cóctel, en el que se reunieron más de doscientas personalidades destacadas de la sociedad gallega y portuguesa en lo que terminó siendo, además de un encuentro entre amigos, una cumbre histórica.

En ese ambiente de proximidad, Rebelo de Sousa y el rey Felipe departieron afablemente con todos los representantes de la política, la cultura, el deporte, la jurisprudencia, la sanidad o la empresa. No dudaron en hacerse fotos y hasta el rey en varios momentos alentó esa confianza presentándole al presidente portugués al alcalde Vigo, Abel Caballero, a Manuel Jove y a algunos de los conselleiros. Ese fuerte lazo de unión se notó también en los tres idiomas que se emplearon durante el encuentro, símbolos de la concordia, que Santiago Rey destacó del premiado. Muy emocionado, Rebelo de Sousa dijo sentirse «como na casa, profundamente feliz». Por eso la de anoche no fue una velada de un premio más, fue una cumbre de amistad. En palabras del presidente portugués: «É, no noso caso, un triunfo precioso».

España y Portugal abrazan en Galicia su mar de valores e ideales compartidos

ANA ABELENDA
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Un premio para unir a dos países hermanos Al acto acudieron representantes de la política y del mundo empresarial y cultural

El encuentro apeló a la unidad con vistas a construir «máis» futuro. El portugués insistió: «Somos más fuertes juntos»

El Premio Fernández Latorre cumplió 60 años en un encuentro redondo que apeló a la unidad abrazando el pasado con vistas a construir «máis» futuro. Los latidos de España y Portugal se acompasaron con amor, poesía, solidaridad y humor, y con un cóctel, a cargo de A Mundiña, rico en salado, dulces, conversaciones y pequeños incidentes y anécdotas.

En la previa a los discursos, abrimos boca con una conversación entre conselleiras en la que Ethel Vázquez (Infraestruturas e Mobilidade) bromeaba diciendo que la confundían con Fabiola García (Política Social). Ya en el cóctel vimos derramar a Feijoo un poco de agua en un giro para cambiar de grupo de tertulia («E non é viño!», relajó), y a Escotet saludar a Mouriño, presidente del Celta, con un «Te veo en lo alto de la tabla».

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