Las obras del AVE entran en su año crítico

Pablo González
pablo gonzález REDACCIÓN / LA VOZ

GALICIA

Santi M. Amil

Estos días se producen las primeras afecciones relevantes a la circulación de trenes en Zamora. Más adelante llegarán las de Ourense. Los trabajos de plataforma en Galicia están ya al 93 %

05 abr 2019 . Actualizado a las 20:25 h.

Las máquinas trabajan a todo gas para aprovechar el verano en la montaña ourensana y en Zamora. A pesar del calor, es preciso avanzar en los meses en las que las condiciones meteorológicas son más favorables, después de un invierno duro y largo en el que, a pesar de las dificultades, hubo importantes avances tras los parones de obra que se produjeron entre el 2014 y el 2016. Especialmente durante el año que el Gobierno estuvo en funciones y en la etapa en la que el aparato administrativo del ADIF permaneció prácticamente paralizado para resolver los problemas con las adjudicatarias. Se trabaja contra el reloj, intentando recuperar el tiempo perdido en diecisiete tramos que estuvieron paralizados por modificaciones de contratos y otros problemas, con el objetivo de terminar las obras en diciembre del 2019 para iniciar ese mismo mes las pruebas, según el cronograma del ADIF al que ha tenido acceso La Voz. En este plan de trabajo se mantienen los plazos pactados por la Xunta y la anterior cúpula de Fomento.

Este arreón final se nota especialmente en el tramo entre Zamora y Pedralba, que debería estar terminado a finales del 2018, donde el despliegue de las vías y de los elementos de electrificación van a buen ritmo. De hecho, las vías ya casi han llegado a Otero de Sanabria.

Precisamente en este tramo es donde se van a producir las primeras afecciones a la circulación por la puesta en servicio de la variante de La Hiniesta, a las puertas de Zamora. Las obras del nuevo acceso ferroviario a Galicia entran en su fase más crítica, en la que se producirán más interferencias en la circulación ferroviaria. El pasado viernes, a las 21.30 horas, comenzaron las interrupciones de tráfico en Zamora, que se prolongarán hasta mañana por la tarde. Se han establecido planes de transporte alternativos por carretera para los usuarios de cerca de medio centenar de trenes, así como la posibilidad de que los viajeros anulen sus billetes sin coste en caso de que las nuevas condiciones no se ajusten a sus necesidades. El transbordo en autobús da derecho a indemnizaciones por el 20 % del billete en clase turista.

A partir del día 7, los trenes que circulen entre Zamora y Galicia lo harán por un tramo de triple hilo -para ancho ibérico e internacional- durante tres kilómetros, para después utilizar un tramo de seis kilómetros de plataforma recién construida compartida con la línea de alta velocidad. Pero esto es solo el principio: habrá más afecciones en aquellos lugares en los que la línea convencional en uso comercial coincide con la de alta velocidad. El principal exponente de esta situación es el tramo entre Taboadela y Ourense, donde aún no han comenzado las obras y donde se habilitará una solución provisional con otro tercer hilo y electrificación mientras no se termina la variante de Ourense, que todavía no ha sido licitada.

Cinco cortes de 50 horas

Dentro del plan marco de este proyecto, según informan fuentes del ADIF, se han planificado una serie de alteraciones en la explotación ferroviaria. Concretamente, cinco cortes de 50 horas y un corte extraordinario de cinco días. Además de estas interrupciones en la circulación, habrá otros de fin de semana para la instalación del cambiador de anchos y otro de unas 60 horas para las actuaciones en el proyecto del ramal. Si las obras se complican y los plazos se ponen en riesgo, es posible que estas interferencias se amplíen para avanzar en los tajos, aunque en principio se considera que son suficientes.

En el tramo inmediatamente anterior, Pedralba-Taboadela -el que inicialmente se conocía como Lubián-Ourense- hay previstos cortes de fin de semana para la adecuación del túnel de Padornelo actual, y serán necesarios interrupciones de circulación que durarán un día para situar en la actual línea convencional entre Zamora y Ourense dos desvíos a las bases de montaje.

El plan del administrador ferroviario es minimizar al máximo las afecciones al tráfico de viajeros, por lo que se intentará hacer coincidir y compatibilizar todos los cortes con los cinco especiales y el extraordinario que están previstos a las puertas de Ourense. Está previsto que estas obras puedan comenzar antes de que termine el verano y, según el cronograma que manejan los técnicos, las obras de plataforma podrían estar finalizadas en mayo del 2019, un poco antes de que se termine la obra que marcará el final de la plataforma entre Pedralba y Taboadela: el viaducto de Teixeiras.

Pero estas no serán las únicas secuelas de las obras sobre la circulación ordinaria de los trenes, especialmente en la relación Madrid-Galicia. El ADIF no quiere que los trabajos próximos a la vía convencional generen problemas de seguridad y, como ha sucedido ya en otros tramos, se establecerán limitaciones de velocidad máxima para los trenes de Renfe. «La afección a los viajeros será mínima, ya que los incrementos de tiempo que generan ya se encuentran contemplados en los planes de explotación de la línea», explican fuentes del administrador ferroviario.