Allí donde ser emigrante es la excepción

Olga Suárez Chamorro
olga suárez LA VOZ / REDACCIÓN

GALICIA

El ferrolano José Ignacio Ruano en la playa de Biavide, de Guinea Ecuatorial, junto a su «familia» africana
El ferrolano José Ignacio Ruano en la playa de Biavide, de Guinea Ecuatorial, junto a su «familia» africana

Hay morriña más allá de Argentina o Suiza. Países diminutos o exóticos tienen a gallegos entre sus vecinos

17 jun 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

Argentina, Venezuela, Estados Unidos, Suiza, Reino Unido... Sí, territorios a los que ha llegado la emigración desde un rincón del noroeste peninsular. Pero también Emiratos Árabes, Grecia, Japón, Rusia, Sudáfrica o Guinea Ecuatorial acogen a ciudadanos gallegos que, por un motivo u otro, han acabado dejando su tierra.

Porque al final hay pocos lugares en el mundo donde la emigración gallega no haya llegado, aunque son muchos los destinos en los que el número de emigrantes apenas superan las tres cifras. Sus historias guardan peculiaridades y características en las que, solo por el hecho de estar en lugares tan remotos, merece la pena reparar. Estas son algunas de ellas, con nombre y apellidos.

Por ejemplo, la del ferrolano José Ignacio Ruano, que lleva cuatro años en Guinea Ecuatorial. En su caso, la salida de Galicia vino motivada por temas económicos. Desde que se ha asentado en ese país africano, se ha convertido en un nexo fiable para empresas españolas que quieren montar sus negocios allí; conoce a proveedores, también la legislación, y se siente cómodo en un territorio que le ha acogido y que «es como tener el Caribe a solo cinco horas de casa». José Ignacio empezó en el sector de la automoción, pasó al del ladrillo, donde coordinó la construcción de varios centros de formación pesquera; y actualmente trabaja para una firma que se dedica al abastecimiento de agua. La regularización de los visados le permite volver a España cada tres meses y mantener el contacto con su gente.