Sito Miñanco vuelve a la cárcel

Prisión para el histórico narco gallego, acusado de delitos contra la salud pública, de pertenencia a organización criminal de extrema gravedad y blanqueo

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madrid / la voz

José Ramón Prado Bugallo, popularmente conocido como Sito Miñanco, ha pasado 23 de sus 62 años dentro de una cárcel. Ayer regresó a prisión casi tres años después de que en abril del 2015 abandonase el centro penitenciario de Valladolid para acceder a un régimen de semilibertad del que disfrutaba en Algeciras. Ingresó en Alcalá Meco a instancias de la jueza de la Audiencia Nacional Carmen Lamela, que accedió a la petición de la Fiscalía decretando prisión preventiva comunicada incondicional para este histórico del narcotráfico gallego y otros 20 de los 31 detenidos el lunes en el marco de la operación Mito desarrollada en Galicia, Madrid y Andalucía. Entre ellos se encuentran su lugarteniente, Enrique García Arango, y David Pérez Lago, hijastro de otro de los capos de mayor fuste en la ría de Arousa, Laureano Oubiña. A todos ellos se les imputan delitos contra la salud pública, de pertenencia a organización criminal de extrema gravedad y blanqueo de capitales.

El arresto de Sito Miñanco El histórico capo, llegando a dependencias policiales tras ser detenido en el marco de la operación «Mito» en la localidad gaditana de Algeciras. Hay otros 30 arrestados, entre ellos, su hija Rosa María, propietaria de una inmobiliaria en Cambados.

Siguiendo también el criterio del Ministerio Fiscal, la magistrada Carmen Lamela ha dejado en libertad a los otros nueve detenidos que comparecieron ayer, aunque, al considerar que existe un elevado riesgo de fuga, a todos les ha impuesto medidas cautelares, entre las que destacan la prohibición de salir del país, la retirada del pasaporte y la obligación de presentarse una vez a la semana en el juzgado.

Una de las 31 personas detenidas el lunes relacionadas con la incautación de tres alijos no pudo presentarse en la Audiencia al encontrarse ingresada bajo vigilancia policial en un centro hospitalario de la capital española, por lo que la magistrada se desplazó en la tarde de ayer al centro médico para tomarle declaración.

En realidad, al encontrarse la causa bajo secreto de sumario, la inmensa mayoría de los detenidos se acogieron a su derecho a no declarar. Uno de los que no soltó prenda fue Sito Miñanco, al que las investigaciones sitúan en la cúspide de la pirámide de esta supuesta organización criminal. Según pudo saber La Voz, el histórico narcotraficante cambadés se mostró tranquilo durante toda la mañana. El encargado de su defensa, el abogado chileno Gonzalo Boye, defensor de algunos independentistas catalanes y condenado en su día por colaborar con ETA en el secuestro de Revilla, aseguró que Sito Miñanco es alguien que «se viste por los pies».

De capos, lugartenientes y testaferros

L. Penide
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Así era la organización que supuestamente lideraba Sito Miñanco

Los datos que han trascendido de la operación Mito permiten aventurar que la organización que supuestamente lideraba José Ramón Prado Bugallo, Sito Miñanco, era una pirámide en cuya cúspide se situaba el cambadés. Él es presuntamente la persona que mantenía los contactos con los proveedores colombianos de la cocaína, el que supervisaba el transporte y el que, a la postre, tomaba todas las decisiones.

En el escalón inmediatamente inferior, la Policía Nacional sitúa a dos de sus considerados como lugartenientes. Uno es el colombiano Enrique García Arango, quien, al igual que Sito Miñanco, mantenía fuertes lazos con los carteles de su país de origen, circunstancia que contribuía a perpetuar las relaciones a ambos lados del Atlántico. Y al igual que al cambadés, ni siquiera su paso por la cárcel le había impedido que estos contactos se vieran afectados.

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La fría mañana en la que se juntaron los abogados de la Mito, la Gürtel y el independentismo

Todavía no había salido el sol en la capital española cuando dos furgones de la Policía Nacional irrumpieron con sus sirenas calle arriba por General Castaños para acceder al garaje de la Audiencia Nacional. En su interior viajaban parte de los 31 detenidos el lunes en el marco de la operación Mito, que se saldó con el arresto del histórico narco gallego Sito Miñanco. Pasaban unos minutos de las ocho de la mañana y Madrid recibía el miércoles a dos grados bajo cero. El resto de los detenidos en esta macrooperación policial desarrollada entre Galicia, Madrid y Andalucía llegaban tan solo unos minutos después en un autobús de la Guardia Civil dotado de unas grandísimas medidas de seguridad.

A la ya de por sí intensa actividad que habitualmente registra la plaza de la Villa de París, en donde coinciden la Audiencia Nacional y el Tribunal Supremo, especialmente desde el inicio de los procesos judiciales contra el desafío secesionista en Cataluña, ayer se unió una nueva jornada del juicio de la Gürtel y la declaración de 30 de los 31 detenidos por narcotráfico.

La jueza Carmen Lamela despachó a lo largo de la mañana a todos los detenidos, al negarse la mayoría de ellos a prestar declaración. Al abandonar la Audiencia, los abogados defensores alegaban que se trata de lo más aconsejable cuando la causa se está bajo secreto de sumario. Gran parte de los letrados se lamentaban de que, más allá de lo publicado en prensa, no manejaban ningún tipo de información sobre las circunstancias que habían acabado con sus clientes allí.

La Mito llega al Congreso

La detención de Sito Miñanco y de otra treintena de supuestos narcotraficantes ha llegado a las Cortes. El PSOE solicitó ayer la comparecencia en el Congreso de los Diputados del ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, para que el próximo martes 20 ofrezca información en la Cámara Baja sobre la macrooperación policial del pasado lunes.

Por otra parte, el secretario de Estado de Seguridad, José Antonio Nieto, intentó eludir cualquier tipo de responsabilidad de Interior en el asunto al afirmar ayer que la junta de tratamiento de la prisión de Algeciras, Instituciones Penitenciarias y la Fiscalía se opusieron en su día al tercer grado de Sito Miñanco, concedido finalmente por la Audiencia Nacional, que aseguraba que se trataba de un caso «especialmente doloroso».

Compartiendo riesgos con los narcos colombianos para lograr más beneficio

Sito Miñanco

Los investigadores creen que Miñanco transportaba mercancía propia con los alijos de sudamericanos

López Penide

De la vieja escuela. Si en los últimos años, y fruto de la presión policial, los clanes de la droga de las Rías Baixas se dedican solo al transporte y almacenamiento de los alijos, de modo que estos son propiedad en exclusiva de los proveedores, Sito Miñanco, supuestamente, seguía financiando como antaño parte de las partidas. Fuentes policiales consideran que su capacidad económica, aunque elevada, no le permitiría como en el pasado adquirir varias toneladas de droga en origen y orquestar su transporte. En cambio, sí dispondría de medios para comprar cantidades más modestas que, posteriormente, sumaba al alijo principal.

De este modo, en opinión de las fuentes policiales, mandaba un mensaje muy claro, el de que estaba dispuesto a correr los mismos riesgos que los proveedores y contribuía a afianzar la confianza de estos en él. Y al mismo tiempo conseguía que aumentaran los beneficios. Y es que, si habitualmente las redes cobran en torno al 30 % del valor de la droga que trasladan a la costa, la organización desmantelada en la operación Mito sumaba las ganancias que pudieran obtener de la distribución de la mercancía, convenientemente cortada y adulterada, de su propiedad. Si algo funciona, por qué cambiarlo.

Las pesquisas de la Udyco y el Greco reafirman ya no solo que las Rías Baixas son la principal puerta de entrada de cocaína en la península ibérica y Europa, sino que se sigue utilizando la conocida como ruta atlántica, la que nace con el alijado de la droga en un puerto sudamericano a bordo de un mercante que termina recalando en un puerto de la Península (en Vigo y Marín se ha incrementado la vigilancia) o en un pesquero que cubre buena parte de esta travesía hasta que los alijos se trasvasan a otras embarcaciones que recorren el último tramo.

Las sospechas apuntan a que eran dos de las opciones que manejaban los implicados en la operación Mito. Por un lado, potentes planeadoras que les permitían cubrir largas distancias en poco tiempo y, por otro, pesqueros que, si bien son más lentos al navegar, tienen la ventaja de pasar más inadvertidos y poder recalar en puertos más pequeños y, por tanto, están sometidos a un menor escrutinio de la policía.

Lo cierto es que, de confirmarse las tesis de los investigadores, la organización tenía capacidad suficiente para coordinar el transporte de dos o más alijos de forma casi simultánea. Lo demuestra el hecho de que, en poco más de un mes, se interceptaran dos partidas que se vinculan con el entramado. A principios de octubre del pasado año, fue abordado el remolcador Thoran con 3.800 kilos de cocaína y fueron detenidos siete de sus tripulantes. Esta operación fue un ejemplo de colaboración internacional, ya que fue posible gracias a un aviso que emitió en septiembre la Policía Nacional de Colombia. En el escrito se refiere que el buque, con bandera de Comoras, «parece haber cargado una gran cantidad de sustancia estupefaciente, concretamente cocaína, mediante lanchas rápidas».

Tras su interceptación por la policía española, el 10 de noviembre eran agentes holandeses los que localizaban un total de 616 kilos de cocaína que presumiblemente habían sido introducidos días antes en este país en un contenedor.

También se movían por aire, en este caso con dinero. En el aeropuerto de Barajas se interceptaron hace meses 889.470 euros con los que miembros de la organización pretendían viajar a Bogotá.

Prado Bugallo será trasladado a la cárcel de A Lama para asistir al juicio por blanqueo

Tras la decisión de ayer de la jueza Carmen Lamela y en previsión de que no prosperen los predecibles recursos contra el auto de ingreso en prisión, fuentes consultadas confirmaron que Sito Miñanco será trasladado a la cárcel de A Lama en vísperas del arranque del juicio por blanqueo. La Audiencia de Pontevedra ha fijado el inicio de esta vista oral el 27 de febrero y se estima que se extenderá hasta el 1 de marzo.

En el banquillo, junto a Prado Bugallo está previsto que se sienten su exmujer, una de sus hijas -Rosa María Prado Pouso, quien figura como investigada en la operación Mito-, la que fue su cuñada y un empresario condenado por un delito de receptación de drogas en la misma sentencia que, a principios de los noventa, impuso veinte años de prisión a Sito Miñanco. En esta ocasión, la Fiscalía Antidroga de Pontevedra solicita para cada uno de los encausados seis años de prisión y una multa de diez millones.

Además, el ministerio público interesa la clausura definitiva de la inmobiliaria San Saturnino, negocio con el que se vincula con Rosa María Prado y que volvió a situarse en el centro de los registros que llevó a cabo la Policía Nacional en Cambados. El escrito de acusación relata que, «fruto de sus actividades de tráfico de estupefacientes, José Ramón Prado Bugallo fue haciéndose [...] con una importante cantidad de dinero. Con el objeto de que esas cantidades de ilícita procedencia tuvieran acceso al mercado legal», y «con la ayuda de las personas de su entorno», llevó a cabo una serie de acciones, de tal modo que «a través de esta sociedad inmobiliaria, con el auxilio de quienes fueran su esposa y cuñada, [Sito Miñanco] ha ido destinando las cantidades de dinero procedentes del narcotráfico a la adquisición» de inmuebles.

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