Besugo y percebe, los imposibles de Navidad

La Voz REDACCIÓN / LA VOZ

GALICIA

ANGEL MANSO

Pescados y mariscos han iniciado su escalada de precios de forma más contenida que otros años. Pero en las plazas lanzan un aviso: entre mañana y el sábado se dispararán

20 dic 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Hace tiempo que ha sonado para el besugo el pistoletazo de salida para emprender su escalada habitual en estas fechas. Lo del ollomol ha sido más un esprint que una carrera de fondo hacia la Navidad, como la del resto de los pescados y mariscos. «¡Uf! El besugo ya hace mucho que subió. Ya está caro desde el mes pasado», decían en una pescadería de barrio de A Coruña. Así es que el producto preferido para el horno en estas fiestas estaba ayer ausente de muchos puestos en las plazas de abastos gallegas. Y allí donde lo había marcaba 40, 45 o 48 euros el kilo, cuando no los 65 de la pieza poco más grande que la de ración que vendía una pescantina de la coruñesa plaza de Lugo.

Es el producto que más se encarecerá estas Navidades. Con permiso del percebe. Este, por lo pronto, está 50 euros por encima de lo habitual. Y siempre hay casos excepcionales, como los que se dispensaron en el citado mercado de A Coruña: 225 euros el kilo. Con todo, la horquilla de precios es más amplia. Claro que no es del mismo tamaño y calidad el que se pagó a 30 euros en Ferrol que el que se vendió a 50 euros en Pontevedra, a 65 en Santiago o a 85 en A Coruña.

El camarón no va a la zaga: en Vigo, Lalín y Vilagarcía ya había sobrepasado ayer la barrera de los 100 euros.

Una subida que no se frena

Y los de detrás del mostrador aseguran que subirán más. Que todavía no han tocado techo. Ni por asomo. En el mercado ferrolano de A Magdalena esperan para mañana la verdadera carrera, igual que en el de Carballo, donde los martes como el de ayer es de los días más pobres. Al parecer, lo de la almeja -ya está a 28 la que habitualmente se paga a 22- y lo del rape -otro que ha dado un buen salto- parece que hasta ahora es un simple entrenamiento. Que el esprint vendrá a partir de hoy. Tienen cuatro días por delante para demostrar adónde son capaces de llegar y aportar a ese encarecimiento del 12 % que, según la consultora Nielsen, sufrirá el tique de la compra durante las diez semanas que dura la campaña

Cuatro días, porque todos quieren aprovechar el tirón de las fiestas y, por ejemplo, en Ferrol abrirán el domingo las plazas de A Magdalena, Recimil y Caranza. No así en Santiago, que cerrará sus puertas, de ahí que esperen que lo de mañana y el sábado sea una locura. Por lo pronto, ya están mandando pedidos a Madrid, Barcelona y puntos variados de Levante.

Abundancia de centolla

Quizá por la abundancia, la centolla es de los productos que más se ha contenido. Está asequible dentro lo que suele ser habitual en estas fechas. En los mercados gallegos había piezas de las que cuestan 16 euros el kilo y ejemplares de los que se pagan a 35. En medio, un amplio rango.

La cigala también se muestra comedida este año. La congelada no ha variado de precio. Y la fresca se ha encarecido en torno a 10 euros, una nimiedad para lo que suele ser habitual a estas alturas del año. ¿El secreto? Que no es de aquí. No es gallega. Ni siquiera española. El caladero está todavía cerrado. De ahí que la que se vende, viva, eso sí, venga en camiones de Irlanda. De aquí tampoco habrá vieira, en veda para recuperar el recurso.

La nécora esperará al último momento para subir. Ayer se movía en una horquilla de los 16 a 45 euros.

La sequía provoca que el precio de algunas de las carnes más demandadas se haya duplicado

No solo de productos del mar vive la mesa de Navidad. También se ponen capones, cordero, lacón, cabrito... Y este año alguna de las más demandadas por estas fechas está alcanzando cifras muy elevadas a consecuencia de la sequía. Es el caso de productos ovinos: el cordero alcanza los 20 euros el kilo de media, cuando el resto del año es fácil encontrarlo a entre 10 y 12 euros. Es decir, prácticamente se ha duplicado. «Al no haber pastos, las hembras no se quedan preñadas y no hay tanto cordero como es habitual», explicaba José Antonio López Casal, de la carnicería Mari Carmen y Antonio, en Ferrol. En las grandes superficies es posible encontrar cordero a precios muchos más bajos, a entre 9 y 10 euros, pero «procedente de Grecia o Irlanda, que no se puede comparar en calidad con el de España», apuntaba en otro puesto, la carnicería Rodríguez.

Hay también en las plazas peticiones para algunas otras carnes tradicionales y que en estas fechas aún contienen algo más sus precios. Es el caso de los pollos de corral, que se pueden encontrar a entre los 8 y los 15 euros el kilo.

Y se encuentra otra estrella en la mesa: los capones. En algunas plazas, como la de la ciudad de Lugo, era imposible encontrarlos ayer. Donde se veían, los precios rondaban los 10 euros el kilo, aunque algunos ejemplares, de tamaño más grande, estaban ya cerca de los 13. Son capones criados por los propios carniceros o comprados a vecinos de aldeas cercanas, como explicaban en la zona de Lalín, una de las que más tira de este producto.

Con todo, a pie de calle uno de los comentarios más repetidos es que entre mañana y el sábado las cifras citadas anteriormente parecerán baratas.

Con información de B. Antón, M. Mosteiro, E. Mouzo, M. Gómez, M. Vázquez, R. Estévez, R. García, M. Otero, S. Varela, N. Domínguez, Y. García, C. Viu, C. Cortés y E. Abuín.

«Van a matar terneros solo por los solomillos»

Entre las carnes hay demanda de cordero, pero lo cierto es que al menos este año están subiendo peticiones de otras dos: el solomillo y la croca. El primero alcanza hasta los 32 euros el kilo, como se ha visto en mercados de Vigo, aunque la media de los puntos de venta está en los 25. «Hay algún carnicero que dice que va a matar cuchos [terneros] solo por los solomillos», por el precio que están alcanzando, comentaban en la Plaza de Abastos de Santiago.