¿Tenemos abundancia de eucaliptos?, pues aprendamos de Australia

Pablo González
pablo gonzález REDACCIÓN / LA VOZ

GALICIA

ABC TV

El país austral tiene una dramática experiencia en megaincendios y creó un «think tank» para investigar fórmulas para combatirlos

05 nov 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Los aborígenes australianos utilizaron el fuego como una herramienta para controlar la inmensa naturaleza del bush, el término con el que los australianos definen sus paisajes más comunes, desde la sabana hasta los bosques más densos de eucaliptos. Incluso este uso del fuego aparentemente anárquico tenía ciertas funciones ecológicas, pues numerosas plantas dependen de él para su reproducción. Pero esta convivencia ancestral con el fuego cambió con la colonización anglosajona.

La prohibición de tradiciones como los fuegos aborígenes en mosaico provocó, según los propios expertos australianos, el crecimiento de una biomasa mucho más peligrosa e inflamable, básicamente incontrolable que, unida al cambio climático y la inflamabilidad de los eucaliptos, desatan desde hace décadas mortíferos incendios conocidos como bushfires, megaincendios que surgen en un contexto muy similar a los que recientemente asolaron el sur de Galicia y el norte de Portugal: altas temperaturas, bajísima humedad ambiental y en el suelo, y fuertes vientos de dirección muy variable, que propagan los incendios vía aérea incrementando la sensación de caos. Y todo ello afectando muy seriamente a poblaciones que viven en la frontera entre lo natural y lo urbano, con una larguísima lista de víctimas que tienen como exponente más dramático el sábado negro del 2009, con 173 muertos.

En paralelo, el Gobierno federal australiano y los Estados -estos últimos con competencias en gestión de incendios como ocurre con las autonomías españolas- han desarrollado una interesante política preventiva en ámbitos muy diversos: la prevención estricta de los incendios, la organización de las evacuaciones, las políticas de autodefensa, la prevención frente a las nubes de humo o el desarrollo de tecnologías antiincendios.