Meirás, casa Cornide y la vivienda natal, enseñas de la familia Franco en Galicia

Además tienen fincas en Sada y piezas del Pórtico de la Gloria regaladas en 1950


redacción / la voz

Galicia es la comunidad donde el patrimonio inmobiliario de los Franco es más visible. El Pazo de Meirás quedará asociado para la historia a la imagen estival que la dictadura ofreció de él durante décadas, aunque en ella morase y crease antes Emilia Pardo Bazán.

La vivienda natal de la calle María de Ferrol hace gala, con placa en su fachada incluida, de haber sido el enclave donde nació el militar. (En Austria, ante la casa natal de Hitler se colocó un monolito contra el fascismo y el inmueble carece de seña alguna).

Y, conocida en A Coruña, aunque menos en el resto de Galicia, fruto de otro regalo, los Franco mantienen su enseña frente a la colegiata de Santa María del Campo. La mansión de la Casa Cornide, que llegó a ser sede municipal, sigue formando parte del patrimonio familiar para acoger, de vez en cuando, sus visitas.

Pero además de las tres propiedades más reconocibles de los Franco en Galicia, la familia ensancha sus registros inmobiliarios en la comunidad con cinco parcelas en Sada, según el recuento que hace su alcalde, Benito Portela.

El escritor e investigador Mariano Sánchez Soler añade a esa presencia en Sada 13.045 metros cuadrados anexos al pazo, que señala fueron vendidos en 1991 por Carmen Franco a las empresas Maquinsae S.L. y Fincas Cedeira Galicia S.A, tras haber acogido en su día construcciones que hicieron de albergue a los militares y guardias civiles que protegían al jefe del Estado. También ha sido vendida una finca de la familia junto a la playa de Bastiagueiro (Oleiros).

Pese a la singularidad arquitectónica e histórica de las edificaciones (el Pazo de Meirás es Bien de Interés Cultural y la Casa Cornide está catalogada por la Xunta), no son visitables para la ciudadanía, salvo en el primer caso. Ahora es la Fundación Francisco Franco la que gestiona las visitas en alguno de los cuatro días al mes que tienen obligación de mostrar el pazo. Respecto a la casa natal, la misma entidad selecciona a los visitantes que pueden acceder a la vivienda.

Figuras del Pórtico de la Gloria

Pero lo que sí es visible, además estos días, es una de las piezas artísticas más singulares de las que ha ido acumulando el clan Franco. Dos esculturas del Pórtico de la Gloria representando a Abraham y a Isaac, de 1,50 y 1,30 metros de altura, encabezan la exposición sobre el maestro Mateo que en el Museo de la Catedral de Santiago se puede ver hasta el próximo febrero.

«Propiedad privada», se hace constar en la placa que las identifica, como única seña de su pertenencia. Pero el catálogo de la muestra sí hace referencia al cambio de manos de las figuras creadas para la fachada del templo.

Los intentos por reclamar para el patrimonio público las esculturas que fueron regaladas a Franco en 1950 por el alcalde compostelano Ángel Porto han sido vanos. El regidor compostelano, inmerso en la fiebre de la época de hacer los regalos más espectaculares al dictador, destinó 60.000 pesetas de entonces (360 euros) a comprar al conde de Gimonde las obras que fueron desprendidas de la fachada catedralicia en una de sus reformas. La familia las ha prestado en varias ocasiones para exposiciones, como ha hecho ahora, pero las guarda de manera habitual en la coruñesa Casa Cornide.

Empresarialmente, el Registro Mercantil da cuenta de la presencia de los Franco en Galicia a través de una de sus históricas empresas participadas, Aparcamiento Atocha S.L. La inscripción de la firma Sal y Azúcar S.A., de Bergondo, subraya la condición de «accionista histórico» de la firma de aparcamientos, que en el año 2000 contaba aún con el 45,45 % del accionariado.

El dictador lloró al ver la reforma de su hogar: «¡Boh!, cousas de mulleres!»

El 20 de septiembre de 1979 la junta de gobierno del Ayuntamiento de Ferrol acordó dejar de pagar los gastos de luz, teléfono, contribución, conserjería y otros servicios de la casa donde había nacido Franco. La vivienda pasó a manos del general en 1942, momento en el que su esposa lideró una reforma del inmueble para adecuarlo a la figura del jefe del Estado. Lo llenó de libros, sobre todo los escritos en inglés que formaban parte de la biblioteca que Emilia Pardo Bazán formó en el Pazó de Meirás. «El matrimonio no le dio demasiada importancia a esos libros al no entender su contenido», comenta un historiador de Ferrol.

La reforma de la casa efectuada por la empresa de construcción Rodolfo Lama fue mostrada por Carmen Polo a su marido una vez concluida. La escena generó otra de las anécdotas que se le atribuyen al militar, quien al bajar del inmueble a la calle no pudo ocultar unos ojos vidriosos y a punto de lagrimear. Ante dicha escena, el alcalde, José María López Ramón, que aguardaba en la calle junto al jefe de la Guardia local a la bajada del dictador y su esposa, le pregunto si todo estaba de su agrado. «¡Boh!, cousas de mulleres», dicen que espetó en gallego sin pararse antes de entrar en el coche contrariado por la transformación de la vivienda donde él y sus hermanos habían nacido. Sin embargo, varios historiadores se apuntan a la teoría de que Franco realmente nació en una casa de la parroquia de Sedes (Narón), siguiendo la costumbre de las familias con posibilidades de la época de dar a luz en casas de campo y fuera de la ciudad. No obstante, una placa en la vivienda ferrolana da cuenta del nacimiento: «En esta casa nació el 4-XII-1892 y falleció en Madrid el 20-XI-1975 Francisco Franco Bahamonde, caudillo de España y generalísimo de los ejércitos», puede leerse junto al símbolo de la victoria.

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