El organizador de la fiesta no duda: «Fue un éxito y la repetiremos»
08 jul 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Pasó la caravana de mujeres por Castropol, municipio asturiano limítrofe con Ribadeo, y el tiempo dirá si la fiesta acaba en alguna boda o no. De momento, lo que sí ha logrado es que se hayan entablado algunas relaciones de amistad. Ayer al mediodía, José Luis García, al pie del cañón en Casa Venancio y tras despedir a varios grupos de mujeres que se disponían a regresar a Madrid, se mostraba esperanzado: «Hubo buen rollito, parejas que ya se verá si nos dan una sorpresa y más adelante acaban en boda».
Al final fueron 200 personas las que participaron en el evento, primero en una cena bajo una carpa y después en el baile con una discoteca móvil. Poco a poco, el auditorio, ya de por sí predispuesto a pasarlo bien, se fue desinhibiendo, animándose más con cada canción. El veterano fue un anciano de los Oscos de 92 años, que cumplió con creces en el baile. «Conoció a un par de chicas y comentó que tenía que ir a verlas a Madrid», desveló José Luis García. El que no acudió fue el que iba a ser el benjamín del grupo, un chaval asturiano de 19 años, a pesar de que sí abonó la reserva (50 euros).
El baile se prolongó más de lo previsto, hasta las cinco y media de la madrugada. «Estuvo muy bien. Hubo un poco de suerte y al final de la noche se vio a alguna parejita. Y por la mañana, cuando las mujeres se marcharon, se veía a algún chico que estaba triste», comentó el organizador, quien pasando página de la polémica que suscitó el nombre y que provocó no pocas bajas de última hora, ya echa cuentas para la próxima edición: «Me he quedado con ganas de más. En mi vida he bailado tanto. Volveremos a hacer una fiesta así el próximo año, aunque le cambiaremos el nombre». ¿Se habrá anunciado para entonces alguna boda?
en directo caravana de mujeres