El número de habitantes disminuye desde hace 20 años y seguirá haciéndolo a medio plazo El padrón actual es más bajo que en la década de los cincuenta del siglo pasado
27 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.?a Costa da Morte, esa amplia franja costera entre A Laracha y O Ézaro-Dumbría a la que también pertenece algún municipio del interior -y que a veces se alarga hasta más allá de Carnota, por el sur- no deja de perder población desde hace, al menos, dos décadas. De hecho, es la única comarca del litoral gallego que sufre esta merma. Así lo reflejan los datos comparativos del Instituto Nacional de Estadística y del Instituto Galego de Estatística, pero también los informes de expertos en desarrollo y población. En realidad, es muy posible que la Costa da Morte sea la comarca gallega sobre la que más estudios se han hecho, y de todo tipo, desde la catástrofe del Prestige . Hace año y medio, en un seminario celebrado en Laxe, los analistas llegaron a señalar que la Costa da Morte es la región más deprimida del arco atlántico europeo. Y la principal asociación de la zona, Neria, ha elaborado un enorme estudio sobre los problemas de la zona -económicos, sociales, educativos, estructurales en suma- que serán abordados por el Plan Estratégico de la Diputación de A Coruña e incluidos en el Plan de Desenvolvemento da Costa da Morte que Touriño presentará en las próximas semanas. Uno los objetivos de ambos planes es el de fijar población en el territorio. En los 16 municipios que conforman la zona, las cifras de habitantes son pesimistas se miren por donde se miren, siempre según los últimos datos disponibles: en 1986, la población de la comarca era de 136.000 habitantes, mientras que en actualidad es de 120.000. Peor aún, en 1950, los registros daban 132.000 habitantes, cifra que más o menos se mantuvo hasta mediados de los ochenta. El alto índice de natalidad compensaba la sangría migratoria, que cambiaba el paso de los viajes transoceánicos hacia Sudamérica por los largos viajes en tren o los cada vez más frecuentes en avión hacia Centroeuropa. Si la referencia temporal elegida es la de los últimos tres lustros, las cifras siguen el mismo patrón: una pérdida media de mil habitantes por año. De hecho, Carballo, la capital de la comarca de Bergantiños que experimenta un vertiginoso crecimiento en los últimos cinco años, es el único municipio que crece en ese período -ya supera los 30.000 habitantes, frente a los 28.000 de 1990-, en buena medida gracias a la inmigración. En cuanto a las proyecciones, siguen la misma tónica. Según la realizada por el IGE para el período 2002-2051, la Costa da Morte seguirá siendo la única litoral que vaya a menos. Para el 2015 es probable que no haya más de 116.000 personas. No sólo eso: será menor, pero también muy vieja. Los de 70 años sumarán 2.500 más que ahora, y los de 15 a 30, 8.000 menos. La media de envejecimiento, en efecto, también es alarmante. En la Costa da Morte, sólo los concellos de Camariñas, Carballo, Cee, Corcubión y Laxe presentan una edad media inferior a la de Galicia, que se sitúa en los 43,3 años.