Acaba de publicar un libro sobre el conjunto escultórico de la iglesia
20 ago 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Jorge Juan Eiroa García (Laxe, 68 años) es catedrático de Prehistoria y Arqueología en la Universidad de Murcia desde hace 30 años, donde ha desarrollado prácticamente toda su vida docente, salvo dos cursos en Santiago. Acaba de publicar El retablo de la Resurrección de Santa María de la Atalaya (Laxe, A Coruña), que presentó con éxito el domingo en el propio templo. Ante el interés suscitado, y a petición de varios vecinos, hoy (18.00 horas) hará otras presentación más directa sobre los relieves, construidos en piedra de granito, y que precisarían labores de conservación.
El libro, que incluye una parte de la historia del pueblo hasta el siglo XV y otros datos sobre el templo, puede adquirirse en la parroquia, la oficina de turismo o el Concello. Cuesta 10 euros y no hay ánimo de lucro: los beneficios irán a la mejora de la iluminación y a otras medidas de conservación de la gran pieza.
-¿Cuándo se construyó este retablo?
-El año exacto no se sabe. En el último tercio del siglo XV. No antes de 1425, porque hasta esa fecha Laxe no es propiedad de la señora de Laxe, de los Moscoso, y no después de 1498, cuando se redactó el testamento de Urraca de Moscoso, donde aparece la relación de obras. El retablo no se cita nunca, y la cronología hay que deducirla por la iconografía y por datos histórico.
-¿Por qué es especial?
-Por muchos motivos. Iconográficamente es único. Las escenas del Cristo resucitado, con los justos del limbo, postrándose ante su madre, es excepcional. Aparece en el XVI, y en pintura. O Jesús liberando a las ánimas del limbo, con el Leviatán. Las propias reproducciones, y el hecho de estar esculpidas en piedra, lo hacen excepcional.
-¿Quién fue su autor?
-No lo sabemos. Así como en otros casos hay documentación en las iglesias, las abadías, con los encargos a un artista concreto, en este lo desconocemos. Tuvo que ser un cantero anónimo, probablemente local o regional, que seguramente representa escenas de un cartón que iría circulando por otros lugares.
-¿Cuál es su valoración artística?
-Desde el punto de vista artístico no es una maravilla, es arcaizante en muchos aspectos. Hay algunas cosas que llaman la atención, como una orla con los angelitos, muy renacentista.
-¿Y la inspiración?
-Hay influencias, figurativas y de concepción, muy notables de los retablos de alabastro ingleses, que circulaban gracias al comercio de las rutas jacobeas. Lo contrasté con expertos, y llegamos a esa conclusión.
-¿Cuándo se decidió a analizar este elemento?
-Fue hace unos años, cuando el párroco me dijo si podía hacer un pequeño estudio. Di una conferencia, con apoyatura en imágenes, que gustó mucho, y me lancé a seguir estudiándolo, a profundizar. Fui acumulando documentación y me decidí a escribirlo. Quise que pudiese servir de guía para los visitantes. Fue un desafío personal que, en diversos períodos, no constantes, me ha ocupado unos tres años.
-Siendo tan singular llama la atención que no hubiese estudios.
-En Galicia hay mucho patrimonio interesante pendiente de estudiar. En este caso había un artículo mío, de 1991, en una revista de estudios medievales, y otras referencias, como las de Lema Suárez. Pero no mucho. Yo le he dedicado mucho tiempo a cada una de sus cinco escenas.
-¿Cómo se puede categorizar, tanto la iglesia como el retablo?
-La iglesia es el monumento más importante de Laxe. Hay aspectos que habría que investigar, como una posible capilla anterior del siglo XIII en el mismo lugar. Y luego el retablo es algo único en la Costa da Morte. En lo que yo conozco no hay otro igual. A alguno puede parecerle exagerado dedicarle un libro, pero es mi responsabilidad.
-¿Ha sido más complicado siendo prehistoriador?
-No, porque en el fondo tengo mentalidad de historiador. Cuesta un poquito más, pero para eso están los colegas y la bibliografía.
jorge juan eiroa garcía catedrático de prehistoria y arqueología