«Pasear por los bosques lucenses me recuerda a las selvas del Congo»

laura lópez LUGO / LA VOZ

FIRMAS

The Jane Goodall Institute / Fernando Turmo

Dedica su tiempo a los chimpancés, pero en un futuro se instalará en Lugo

02 sep 2012 . Actualizado a las 06:00 h.

La selva congoleña y los chimpancés enamoraron hace siete años a la ferrolana Rebeca Atencia y a su marido Fernando Turmo, que ahora se han quedado prendados de la naturaleza lucense. Ella coordina el Instituto Jane Goodall en la República del Congo, y dirige el centro de recuperación de chimpancés de Tchimpounga, donde también es veterinaria; su marido realiza campañas educativas y de sensibilización, y filma y edita todo lo que ocurre en el centro. Allí viven con sus dos hijos: «La doctora Goodall dice que si quieres realmente algo, luchas por ello sin decaer y aprovechas las oportunidades al final encontrarás una vía para conseguirlo», afirma Rebeca. También dice que «África es un continente que te atrapa», pero vuelven a Galicia cada año. Esta vez, además, se han comprado una casa en la provincia para restaurarla y poder instalarse cuando regresen de África.

-¿Cuál es la labor del instituto Jane Goodall?

-La doctora Jane Goodall, famosa por sus estudios sobre la vida de los chimpancés en los bosques de Tanzania desde los años sesenta, creó un instituto para desarrollar proyectos de conservación, educación e investigación de la naturaleza con especial énfasis en los chimpancés y sus ecosistemas. Es una oenegé que vive de las donaciones de la gente y otras instituciones. Gracias a ellos se pueden acometer proyectos como el de Tchimpounga. En este país el instituto mantiene el centro y gestiona una reserva del mismo nombre de más de 50.000 hectáreas. A su vez, existe un programa educativo dirigido a la población local para sensibilizarles del valor de la naturaleza y sus ecosistemas y enseñarles a vivir en armonía con la naturaleza de manera sostenible.

-¿Qué trabajos realizan?

-Los chimpancés que llegan a Tchimpounga -ahora tenemos 153- son, en su mayoría, pequeños bebés. Los furtivos cazan todo tipo de animales y cuando una hembra que lleva entre sus brazos a su cría es abatida por un disparo, el cazador la despieza y la ahúma para convertirla en carne para consumo humano y el pequeño chimpancé lo venden como mascota. La policía confisca estas crías y nos llaman para que las recojamos.

-¿Qué logros consiguieron?

-Mejorar el bienestar de los chimpancés con mayores instalaciones, una dieta más adecuada y cuidados veterinarios más exhaustivos. También encontramos un lugar en la selva para reintroducirlos próximamente. Pero no estamos satisfechos porque aún tenemos grandes desafíos, como conseguir que el chimpancé sea respetado.

-¿La crisis ha afectado?

-Trabajar con chimpancés convierte mi tiempo en África en algo gratificante y extraordinario, que no lo cambiaría ahora mismo por nada. Cuando veo cómo está ahora el mundo, pienso que en Tchimpounga estamos bien, lejos de todo eso, aunque el instituto también sufre recortes y el dinero es más difícil de conseguir. La gente suele donar lo que no les hace falta para sobrevivir, un pequeño excedente, pero ahora ese dinero no sobra. Las donaciones han descendido, pero los chimpancés necesitan seguir comiendo.

-¿Por qué han elegido Lugo para comprar una casa?

-Amo Galicia y me siento muy de esta tierra. A mi marido también le gusta porque es verde y aún existen zonas boscosas bien conservadas. Nos compramos una casa a las afueras de Lugo a través de la inmobiliaria de otro apasionado de la naturaleza, Mark Adkinson, que trabaja duro por proteger los ríos gallegos. Nos enseñó varias en la zona de O Páramo y finalmente elegimos una que nos encantó. La vamos a restaurar y pronto la usaremos para pasar parte de nuestras vacaciones y en un futuro poder vivir en ella tras nuestro regreso de África. Pero para eso aún queda trecho. Hay más de 150 chimpancés en el centro de rehabilitación por los que creo que aún puedo hacer mucho, así que por ahora seguiré aportando mi tiempo y trabajo para ayudarles a tener una vida mejor y darles una segunda oportunidad. Estaremos en el Congo al menos hasta que el proyecto de reintroducción esté consolidado y sepa que si me voy todo podrá seguir sin mí.

-¿Qué le atrae de Lugo?

-Cuando paseo por los bosques lucenses tengo la sensación de hacerlo por las selvas del Congo. Los enormes árboles, los colores de la maleza, el olor húmedo de la vegetación y la tierra empapada, el sonido de las hojas muertas cuando avanzo entre ellas, estos y otros matices nos hacen conectar el Congo con Lugo, dos lugares de una naturaleza única que hay que preservar a toda costa.

rebeca atencia veterinaria y coordinadora del instituto jane goodall congoleño

* Rebeca Atencia aclara que los chimpancés de las fotos viven en el centro de recuperación de Tchimpounga y que el Instituto Jane Goodall no interfiere en la vida de chimpancés salvajes