Agricultores gallegos dicen que la crisis dispara los robos en huertas
07 ago 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Diezman las cosechas y sus acciones quedan impunes. Los ladrones se van de campo en Galicia. De norte a sur y de este a oeste. Tal vez, como apuntan algunos agricultores, estemos ante una de las caras más tristes de la crisis: robar para sobrevivir. Al margen de esta teoría, lo cierto es que frutas, legumbres y hortalizas se van con demasiado frecuencia a cestas ajenas.
Uno de los hechos denunciados ocurrió en la madrugada del 14 de julio. El botín fueron muchos kilos de patatas y de cebollas, además de una nada desdeñable cantidad de pimientos y lechugas. Ocurrió en el lugar de A Fontaíña, en Betanzos, y los cacos dejaron detrás de una caseta de aperos de labranza «unha azada e un sacho», dice el afectado, que prefiere no revelar su identidad. Probablemente, los ladrones pensaban utilizar en una próxima visita esas herramientas, ya en poder de la Guardia Civil.
Un día antes, justo al lado de esa huerta, los amigos de lo ajeno llenaron bolsas de fruta y limones en las tierras que cultiva para consumo familiar Francisco Abilio Travanca da Silva, que no expresa ningún deseo de presentar denuncia.
Este tipo de acciones se suceden en el tiempo desde hace unos dos años. Sin embargo, se ha apreciado un notable repunte en los últimos meses. Hace unas semanas también le hurtaron patatas de la finca a otro vecino de Betanzos, José Benito Feal Permuy, quien afirma que «hai varios casos de roubos nesta zona», el lugar de O Penso, muy próximo al anterior. Este horticultor se muestra comprensivo: «Entendo que hai necesidade, pero é mellor pedir que roubar; se alguén me pide un saco de patacas porque ten falta, doullo de todo corazón».
Otro betanceiro, por ahora no afectado, sentencia: «Se me levan algo, no me importará vixiar de vez en cando pola noite para pillalos coas mas na masa».
Semillas de cebolla
En una de las últimas ferias celebradas en la ciudad brigantina, un matrimonio de Sombreu (Miño) advirtió que hay que estar alerta. «A xente ten falta, eu non digo nada. A min leváronme a semente do cebolo de diante da porta», comenta Regino Cortizas, que atiende un puesto junto a su esposa, Eva Filgueiras.
En el mismo mercado, José López Varela, de A Laracha, admitió «varios roubos de fresas» en las últimas fechas. De todos modos, ha decidido no presentar denuncia.
Unos puestos más abajo, María García, con tierras en el municipio coruñés de Coirós, espera la llegada de los ladrones, porque «xa o ano pasado e o anterior me levaron as fabas asturianas», comenta.
Otro agricultor que mantiene el anonimato afirma que en Velouzás (Paderne) presenció no hace mucho tiempo «un roubo de coliflor. Cargaron unha furgoneta pequena, branca. Eran as dúas da tarde e pensei que era o dono da leira. Despois souben que lle roubaran».
Parece que los descuideros campan a sus anchas por las huertas gallegas, aunque en muchos lugares ni hablan ni denuncian. En O Barco, por ejemplo, los afectados, en su mayoría, no son partidarios de acudir al cuartel.
Uno de los últimos hechos ocurridos en ese municipio y puesto en conocimiento de la Guardia Civil tuvo lugar en pleno casco urbano. En la salida hacia el polígono industrial hay una zona de fincas que últimamente han recibido las indeseadas visitas de los cacos, que se llevaron no pocos capazos de patatas.
Denuncias en A Mariña
En el interior de A Mariña lucense sí han sido registradas varias denuncias. Las han presentado, sobre todo, propietarios de tierras de Mondoñedo y de O Valadouro, que a menudo echan en falta los productos que cosechan, especialmente las patatas.
Mención especial merece un vecino de Catoira. Harto de que le llevasen las patatas, decidió levantar la plantación antes de tiempo para que no se las robasen de nuevo. Incluso puso en la finca un letrero con la leyenda: «Agora vaslle roubar as patacas a tu madre».
No ha sido el suyo el único caso en ese municipio. También se ha sabido de otros en los que los ladrones han elegido los repollos como botín. Del mismo modo, en las últimas fechas ha caído demasiada y variada fruta de los árboles.