La Navidad en una familia con doce hijos: «Estoy acostumbrada a hacer comidas XXL a diario, así que para diez más no es para tanto»

b. antón FERROL / LA VOZ

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Mar Dorrio y Javier Cuadrado, con nueve de sus doce hijos, en el comedor de su casa
Mar Dorrio y Javier Cuadrado, con nueve de sus doce hijos, en el comedor de su casa CESAR TOIMIL

En casa de Mar Dorrio y Javier Cuadrado solo hay regalos por Reyes, los dulces son caseros y el día 31 se suman al clan los abuelos, los tíos y los sobrinos

03 ene 2024 . Actualizado a las 12:50 h.

Con doce hijos de entre 7 y 25 años, la casa de Mar Dorrio y Javier Cuadrado es puro bullicio cualquier día del año, pero todavía más en estas fiestas. Los dos hijos que ya viven fuera regresan a casa, este año dieron la bienvenida a un miembro más de la familia —Brais, su primer yerno— y en Navidad y Nochevieja se reúnen además con los padres de Mar, su hermana Beatriz, su cuñado y sus hijos. «Reconozco que hay que hacer un esfuerzo económico, pero tampoco nos complicamos la existencia. No echamos de menos los percebes y lo que realmente nos importa es tener un ambiente de fiesta y estar juntos, centrándonos en lo que nos une y evitando aquellos temas en los que no coincidimos y sabemos que pueden crear tensión en las reuniones familiares», dice relajada la ferrolana Mar Dorrio, autora de tres libros y creadora de la cuenta de Instagram Whynottwelve?, donde acumula más de 11.900 seguidores, y del canal de Youtube Café de los Viernes.

«A mi me chiflan las Navidades, porque en vacaciones no hay horarios, en casa bajamos mucho el ritmo y no tenemos el agobio diario de los deberes para el cole, que a mí es lo que más me agota», comenta a renglón seguido. Pero vayamos al grano: con la inflación desbocada y los precios subiendo como la espuma... ¿Por cuánto calcula que les habrán salido las Navidades este año?

Mar no es capaz de aportar una cifra exacta, pero reconoce que los gastos se disparan y vuelve a mencionar la palabra «esfuerzo». Y eso que Papá Noel no pasa nunca por su casa y solo traen regalos los Reyes Magos. «Cada hijo pide dos y luego suelen tener otro para compartir con otro hermano, pero, aún así, son unos treinta regalos», advierte Mar, que considera de «sentido común» que no haya más. «Así los niños se centran en una o dos cosas, que son las que realmente les hacen ilusión y no llenan la casa de juguetes y más juguetes, como le ocurre al primo de Harry Potter, que tiene tantos que ya ni los valora», apunta a continuación.

En esta imagen familiar solo faltan los tres hijos mayores
En esta imagen familiar solo faltan los tres hijos mayores CESAR TOIMIL

En cuanto al diseño de los banquetes, en casa de Mar Dorrio y su marido, el profesor universitario Javier Cuadrado —al que cariñosamente apoda Mr. Square—, impera la organización y manjares más asequibles al bolsillo que los que suelen cotizar al alza en estas fechas. «En Nochebuena, puse unas vieiras que ya había comprado en noviembre para que saliesen mejor de precio, también una paletilla de jamón al horno enorme, una ensalada vistosa y varias tartas que hicimos en casa», detalla. «Es que yo creo que la Navidad no consiste en tirarse como posesos al marisco y al besugo, sino en estar juntos y conseguir que las reuniones familiares dejen buen sabor de boca», insiste Mar.

Tras haber pasado una Nochebuena y Navidad entre villancicos, a pesar de los catarros que atacaron a Mr. Square y varios de los niños, ahora se preparan para celebrar una Nochevieja que ya anuncia que será de pie y de bufé. «Los únicos que se sientan son mis padres, porque, si no, no cabemos todos en el comedor, y luego, a medida que los niños van terminando y desfilando por la casa y los mayores se visten para salir de fiesta, los mayores ya nos vamos adueñando de los asientos», comenta entre risas.

Ese día, además de su abultada prole, tendrá diez invitados en casa, pero eso no le agobia ni lo más mínimo. «Yo ya estoy acostumbrada a hacer comidas a escala XXL a diario, así que diez más tampoco es para tanto».