Los hosteleros piden calles sin baches para mejorar el servicio en las terrazas de verano

Responsables de establecimientos  de Pardo Bajo, María y Magdalena aseguran que el mal estado del pavimiento dificulta su trabajo e incluso ya ha provocado alguna caída

I. Valerio
FERROL / la voz

«Para nosotros es fantástico que nos cedan la calle en verano, porque con las terrazas podemos dar servicio a 32 comensales más, incrementamos la facturación y hasta aumentamos la plantilla con un trabajador más, pero lo malo es que el firme está en muy mal estado y de esta forma no podemos dar el servicio que nos gustaría. Esto no está cómodo ni para los clientes ni para nosotros». La frase sale de boca de Alexo Negreira, responsable del restaurante Casalexo de Pardo Bajo, y resume el sentir de un buen número de hosteleros de esa calle, pero también de A Magdalena y María, donde este verano, como en años pasados, el Concello ha cerrado al tráfico varios tramos para posibilitar la instalación de terrazas.

El problema del mal estado del firme es especialmente notorio en Pardo Bajo, donde al perfil ondulante del pavimento se suman muchos adoquines de la calzada que están sueltos, mientras que en las aceras se pueden observar varias baldosas levantadas. A causa de una de ellas, Susana, una empleada de Alexo, sufrió un buen tropezón hace pocos días. Y justo enfrente, a las puertas del Bar Indiana, los baches del adoquinado hicieron caer al suelo a la dueña del local, Celia Nogueira, hace un año. «Me hice una buena herida, pero como no me fracturé no quise denunciar, aunque sí avisé a la Policía Local, que vino aquí y tomó nota para que se reparasen los baches, pero como ves siguen igual», señala la hostelera apuntando la zona donde se produjo la caída.

«No es ya solo lo incómodo que resulta pasear por aquí a gente mayor o padres con carritos, sino los malabarismos que tenemos que hacer para que las mesas no se tambaleen», advierte Alexo Negreira. A las quejas sobre el mal estado del firme de Pardo Bajo se suman otros hosteleros de la vía, como Marina Nikoghosyan o Álvaro Parres, y a poca distancia de allí, en la calle María, el camarero de O Galo, Fran Caballero, coincide con Negreira a la hora de relatar las dificultades a las que se enfrenta cada día para servir las mesas de las terrazas. «Ando todo el día con trozos de cartón para calzar las patas de las mesas, y evitar así que se tambaleen, y buscando la manera de colocarlas para que no haya desequilibrios. Con una mesa de dos personas resulta fácil, pero si se trata de un grupo grande, de ocho o diez personas, la cosa ya se complica más... ¡Esto es como un Tetris!», dice con una sonrisa irónica.

Más lamentos

En la calle AMagdalena tampoco faltan los lamentos. «Disponer de una terraza nos permite aumentar nuestra clientela hasta un 50 %, pero no trabajamos a gusto porque las mesas se tambalean y perdemos mucha vajilla por las gaviotas y las palomas, sí, pero también por la inestabilidad», comenta Pablo Rebollo, del gastrobar Nuá. Y a dos manzanas de allí, en esa misma vía, Isolina Veiga, del Bar Ábaco, no se queja del firme, pero sí del solar situado junto a su terraza. «Está todo lleno de basura y excrementos y hay gente que va ahí a trapichear. El Concello debería obligar a los dueños a limpiar ese solar, porque es una vergüenza cómo está», señala indignada.

Ante estos problemas, los hosteleros reivindican el arreglo de las calles para poder trabajar, aunque desde el Concello, la concejala de Urbanismo, María Fernández Lemos, advierte de que por el momento no está previsto reurbanizar esas vías (porque existen otras prioridades, como Espartero o Carmen Curuxeiras, en Ferrol Vello), pero recuerda que el Ayuntamiento cuenta con una empresa de mantenimiento para ir reparando baches y socavones allí donde se localizan . A la espera de que esos arreglos se hagan realidad, algunos hosteleros proponen soluciones temporales para evitar los tambaleos. «El problema se podría resolver colocando tarimas desmontables, que en invierno se podrían retirar y en verano nos permitirían trabajar sobre un firme liso y seguro», dice Alexo Negreira.

«Cerrar un tramo entero de una calle al tráfico por un solo local no tiene sentido»

¿Apoyan los comerciantes del barrio ilustrado el cierre al tráfico de varios tramos de calles durante el verano para la instalación de las terrazas? La respuesta es sí, pero con matices. En este sentido, la gerente del Centro Comercial Aberto Ferrol-A Magdalena, María del Carmen Fernández Dopico, reconoce que las terrazas «dan vida y dinamizan el centro», aunque puntualiza que «cerrar al tráfico y suprimir plazas de aparcamiento en un tramo entero de una calle por un solo local no tiene sentido».

Fernández se refiere en concreto a dos tramos de la calle Magdalena: el comprendido entre Sánchez Barcaiztegui y A Coruña y el ubicado entre Concepción Arenal y La Tierra, con solo una terraza en cada uno de ellos (el café Zucre y Papillon). «Hace tres años, la concejala de Urbanismo nos dijo que solo cerrarían al tráfico aquellos tramos en los que hubiese al menos tres locales de hostelería interesados en poner terrazas, pero este año fuimos al Concello y nos dijeron que habían cambiado los criterios», anota Fernández Dopico.

Seguir leyendo

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de Ferrol

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
6 votos
Comentarios

Los hosteleros piden calles sin baches para mejorar el servicio en las terrazas de verano