El Gobierno de Sánchez da un mes a Murcia para quitar el pin parental antes de acudir a los tribunales

Francisco Balado Fontenla
Fran Balado MADRID / LA VOZ

ESPAÑA

El Ejecutivo andaluz del PP y Cs se ha comprometido a aplicar el pin parental, según anuncia Vox. El vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, dice que la polémica iniciativa «busca normalizar la desobediencia de la derecha»: «Mañana será el pin fiscal»

12 feb 2020 . Actualizado a las 15:49 h.

La Región de Murcia dispone de un mes para retirar el pin parental de sus centros educativos «o la denunciaremos». Es el plazo concedido ayer por la ministra de Educación, Isabel Celaá, para «restaurar la legalidad» y evitar así que el Ejecutivo recurra a los tribunales.

La delegada del Gobierno para la Violencia de Género, la jueza en excedencia de Podemos Victoria Rosell, sugirió ayer en la Ser que incluso podrían recurrir a la aplicación del 155. Fue corregida de inmediato: el Ejecutivo descarta el empleo del artículo de la Constitución al que recurrieron en su día Rajoy y Sánchez para sofocar la declaración de independencia proclamada por el Parlamento catalán.

En caso de que no surta efecto el requerimiento trasladado a Murcia a finales de la pasada semana, para el que de momento no hay respuesta, acudirán a los tribunales, aunque Celaá confió en la «sensatez y moderación» de los regidores autonómicos y evitar así una batalla judicial.

El llamado pin parental supone la obligación del centro educativo de informar a los padres sobre cualquier charla, taller o actividad extraescolar que vaya a impartirse en la que se traten cuestiones morales, religiosas o sexuales, para que los progenitores decidan si quieren que sus hijos acudan.

En Murcia lleva implantado desde inicios de curso a petición de Vox, que amenazó al Gobierno de coalición conformado por el PP y Cs con tumbarle los Presupuestos en caso de que no atribuyesen a los padres esta posibilidad de veto. La polémica colea desde el viernes, cuando Celaá negó que los hijos perteneciesen a sus padres y Casado respondió dando vía libre a sus dirigentes territoriales para que lo aplicasen si lo consideraban oportuno. Ayer volvió a reafirmarse: «Si el Gobierno quiere ir contra la libertad educativa, nuestras comunidades autónomas la van a garantizar».

Génova quiere cambiar de tema

Pero lo cierto es que en el PP no se encuentran cómodos con este debate y el propio Casado se va dando cuenta de que ha entrado al trapo en un asunto en el que está en medio de un fuego cruzado entre derecha e izquierda, por eso en la entrevista que concedió ayer a Antena 3 intentaba, sin mucho éxito, volver a poner el foco en otros temas. «El problema [con el pin parental] es que el Gobierno ha nombrado a Dolores Delgado fiscala general del Estado», lamentó.

Donde sí se sienten cómodos batallando con el pin parental es en Vox. Abascal destacó ayer las «muchas tensiones» a las que se enfrenta Casado dentro del PP, por lo que dudó que pudiera mantener su postura para «proteger» a menores del «adoctrinamiento» con «juegos eróticos».

Por su parte, el vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, respondió al alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, unas palabras del regidor popular en las que aseguraba que «el debate» debiera ser «si los padres quieren que sus hijos sean educados» por el líder de Podemos. «Almeida: a los niños no los tenemos que educar ni tú, ni yo, ni Abascal, ni el cardenal Cañizares, sino los profesores de la escuela pública», defendió Iglesias.