Núñez Feijoo exporta sus recetas

ESPAÑA

El presidente gallego clama en Andalucía por el rigor y la austeridad, mientras De la Vega advierte en Lugo que el PP lo que pretende es imponer su manera de pensar

25 may 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El PP sigue paseando por media España el rostro de su última victoria. Alberto Núñez Feijoo pasó de ensalzar el sábado en el País Vasco el entendimiento entre socialistas y populares en dicha comunidad, a pedir ayer un voto de castigo al PSOE en su propio territorio: Andalucía. Junto a Javier Arenas, Feijoo hizo doblete en Granada, donde trató de exportar las recetas con las que ganó las elecciones de marzo. Austeridad, reducción de altos cargos y consenso con los sectores clave, como aseguró haber alcanzado con el lácteo y el de la automoción, son los ejemplos que el presidente gallego dio a los granadinos de cómo afrontar la crisis. Y frente a esas recetas, él solo ve la «improvisación» del Ejecutivo central. Por eso, Feijoo añadió ayer a su discurso la petición de emitir el 7 de junio un voto de castigo contra Zapatero, siguiendo además el guión que lleva a los populares a querer hacer de las elecciones europeas la antesala de unas generales, para las que en principio quedan casi tres años.

En la intención de pretender desgastar al Gobierno central en esta campaña, el presidente gallego pidió a los andaluces que «le hagan un favor [a Zapatero] y le hagan pasar a la historia de forma inmediata».

De la Vega, en Lugo

Como si lo hubiese escuchado, la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, advertía ayer a su auditorio reunido en Lugo que «el PP no puede dar lecciones de moralidad». Con un discurso en el bolsillo más pegado a la pugna política madrileña que a la Galicia de oposición al PP que el PSdeG no deja de agitar, la número dos del Gobierno central puso encima de la mesa los trajes de Camps, la trama Gürtel y los casos de presunta corrupción que giran alrededor de los conservadores. «Ya está bien de que pretendan decirnos lo que tenemos que hacer, lo que tenemos que pensar o lo que tenemos que creer, ya está bien de esta derecha empeñada en imponer sus valores», dijo, tras sacar el tema de la reforma de la ley del aborto. Más cintura e identificación con el entorno demostró De la Vega al desmontar, con su predisposición a dialogar, una protesta de trabajadores de Leche Pascual afectados por un ERE que la vicepresidenta aseguró no estar justificado.

Y en el ir y venir de los políticos gallegos fuera de Galicia también tiene su papel el BNG. Ayer, a su diputada Olaia Fernández Davila le tocó hacer piña en Barcelona con el resto de los integrantes de su coalición y simbolizar la marcha del cabeza de lista, Oriol Junqueras (de ERC), a Bruselas. La viguesa le dio una caña de pescar para que defienda los intereses pesqueros gallegos. La dirigente del BNG reivindicó el derecho de Galicia a pescar y producir leche frente a los recortes de la UE. Y es que Galicia, cuando piensa en Europa, solo parece ver leche y mar.