EL DRAMA DE LA INMIGRACIÓN Unos vienen de Marruecos, Nigeria, Mali... Los otros del campo murciano, de localidades como Lorca, Totana, Águilas o Torrepacheco, aunque su corazón está mucho más lejos, en Ecuador. Todos, sin embargo, tienen el mismo objetivo, quedarse en España, conseguir un trabajo y una vida mejor. Ayer, por unas horas, compartieron la «tierra prometida». Mientras a Tarifa llegaban 198 sin papeles a bordo de pateras, en el aeropuerto madrileño de Barajas un grupo de ecuatorianos cogía un avión con destino a Quito.
19 feb 2001 . Actualizado a las 06:00 h.La avalancha de pateras estaba más o menos prevista. Después de cinco días de levante fuerte, el repentino cambio a poniente hizo que todos los pronósticos apuntaran a la reanudación de la llegada de embarcaciones. Así fue: tres en una sola madrugada. En la primera viajaban 57 inmigrantes, todos de origen marroquí y varones. Se hacinaban en una zodiac más grande de lo habitual, de 11 metros de eslora. En las otras dos pateras, la mayoría de los pasajeros eran subsaharianos, entre ellos 43 mujeres, tres embarazadas. Todos los inmigrantes, según Cruz Roja, se encontraban en «razonable estado de salud». Fueron atendidos de inmediato, recibieron mantas para abrigarse y, como alimento de urgencia, un desayuno de galletas y zumo en el mismo puerto de Tarifa. Aún no ha sido terminado el centro de atención al inmigrante, a base de instalaciones modulares, que se está preparando en los muelles. A nado Dos marroquíes intentaron evitar el comité de bienvenida. Se lanzaron al agua en el mismo punto de alta mar donde su embarcación fue interceptada por Vigilancia Aduanera. Querían llegar a nado a la costa. La corriente casi los arrastra, pero los agentes pudieron rescatarlos. Esta vez hubo suerte.