Los inspectores de Trabajo cargan contra Díaz por no pagarles el bonus de productividad
ECONOMÍA
El colectivo denuncia que el ministerio hace con ellos lo que sanciona en las empresas
19 feb 2026 . Actualizado a las 16:26 h.Nueva polémica con epicentro en el Ministerio de Trabajo, y esta vez -a diferencia de los últimos días- no es por las críticas de Yolanda Díaz al presidente de la patronal por su rechazo a la subida del salario mínimo, sino que es la vicepresidenta segunda y ministra de ramo el blanco de los dardos. Los Inspectores de Trabajo han denunciado este jueves, a través de un comunicado conjunto de las cuatro principales asociaciones del colectivo, que el ministerio no les ha abonado íntegramente la productividad colectiva pactada para el 2025, pese a haberse alcanzado los objetivos fijados para ello. Critican con dureza el proceder de Trabajo, al que acusan de prácticas que sancionan cuando son las empresas las que las realizan.
«Estimada ministra, bien sabrá, porque se lo oímos decir a otros a diario, que el trabajo realizado hay que abonarlo. Por eso, le pedimos que, entre vídeos promocionales y críticas justificadas a quienes no cumplen con sus trabajadores, guarde usted unos minutos para analizar la situación de su propio personal», señalan las asociaciones en la misiva remitida a Díaz, en la que, además de denunciar el impago del bonus por productividad -que sí han percibido los directivos del organismo, porque lo cobran prorrateado-, lamentan no haber recibido explicación alguna por parte del ministerio, más allá de la falta de presupuesto.
«Al igual que la aprobación de una norma contra el blanqueo de capitales no frena por sí ni la corrupción ni el contrabando, la multiplicación de acuerdos planes y reformas (muchos de ellos sin ejecución real, ni previsión de aprobación) de los que continuamente hace gala, no mejoran el mercado laboral», subrayan, recordando que precisamente la labor de la Inspección es «garantizar» el cumplimiento de las normas y de los derechos laborales. «Si quiere usted hacer algo por los trabajadores del país, empiece por los que le competen directamente», le espetan a Díaz, en quien focalizan sus críticas.
El comunicado firmado por el Sindicato de Inspectores de Trabajo y Seguridad Social, la Unión Progresista de Inspectores de Trabajo, el Sindicato Estatal de Subinspectores Laborales de Empleo y Seguridad Social, y el Sindicato de Subinspectores Laborales de Seguridad y Salud, denuncia que el Organismo Estatal de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social, dependiente del ministerio de Díaz, adolece de «políticas erráticas» y de «falta de transparencia», mientras que «el incumplimiento de los acuerdos firmados y el 'quito de aquí para poner de allí' se ha convertido en la norma que rige su gestión». Porque, según el colectivo, el pasado fue el segundo año consecutivo en el que los inspectores no cobraron íntegramente en la fecha correspondiente la productividad pactada. La situación ya se produjo en el 2024 y se resolvió -como describen los afectados- en la nómina de enero del 2025 con un «parche» a un sistema de productividad «obsoleto», de cuyas «grietas» llevan años advirtiendo.
Los inspectores se quejan de que, además de no haber recibido el pago íntegro correspondiente al 2025, también desconocen cuáles son los objetivos colectivos de productividad para este ejercicio, pese a que el período para computarlos comenzó el pasado septiembre y finalizan en septiembre del 2026. «No solo cambiaron unilateralmente las reglas del juego en el mes de diciembre del 2025 no abonando la totalidad de las cantidades adeudadas, alegando falta de presupuesto, sino que ahora directamente no hay reglas, no hay objetivos, no hay compromiso con la plantilla».
Críticas a la falta de gestión
«La situación en la Inspección de Trabajo y Seguridad Social es preocupante, no ya solo desde un punto de vista de percepción de derechos económicos, sino de ritmo y carga de trabajo, indeterminación de condiciones e imposibilidad de organizar el trabajo», abundan en el texto, en el que subrayan que «nos estamos acostumbrando a comportamientos que sancionaríamos sin dudarlo en cualquier empresa».
Como ejemplo de las deficiencias existentes en la gestión del organismo, los inspectores detallan que en su día a día padecen «fallos organizativos, técnicos e informáticos continuos», lo que «dificulta» el desarrollo de su trabajo. Sin embargo y pese a ello -destacan- «sacamos adelante nuestro trabajo y cumpliendo con los objetivos, mientras nuestro ministerio se desentiende de cumplir con su parte».