La Xunta dice que la última sentencia del TSXG es «unha escusa» para seguir parando el eólico gallego

Beatriz García Couce
Beatriz Couce REDACCIÓN

ECONOMÍA

La conselleira de Medio Ambiente, Ángeles Vázquez, en una comparecencia reciente en el Parlamento
La conselleira de Medio Ambiente, Ángeles Vázquez, en una comparecencia reciente en el Parlamento XOAN A. SOLER

Ángeles Vázquez sostiene que el fallo es dañino «para o medio ambiente, para Galicia e a nosa economía»

29 oct 2025 . Actualizado a las 14:56 h.

La conselleira de Medio Ambiente, Ángeles Vázquez, no esconde su sorpresa por el último fallo del TSXG, que revoca los permisos del parque A Ruña III. «É unha sentenza dañina, para o medio ambiente, para Galicia e para a nosa economía», afirmó. Entiende que a los magistrados gallegos «nos lles quedou outra que darnos a razón sobre a tramitación» y también sobre los efectos dañinos sobre el medio ambiente —a los que apelaba la asociación ecologista Petón do Lobo en el recurso— y que no fueron probados.

Pese a ello, incide la titular autonómica, el TSXG utiliza «unha escusa» para continuar paralizando el desarrollo de las energías renovables en la comunidad. En este sentido, Vázquez sostiene que, por una cuestión de forma, la sección tercera de la sala de lo Contencioso-Administrativo del Alto Tribunal gallego anula el permiso concedido por la Xunta al entender que debería haberse sometido a evaluación ambiental del parque y la línea de evacuación de forma conjunta. «O Supremo dixo que non é así», afirmó.

La conselleira recuerda que los tendidos tienen que ser compartidos por varios parques eólicos para evitar llenar el territorio de cableado y que la línea de evacuación a la que se refiere el TSXG «xa lle dá servizo a outro parque e xa foi analizada».

Ángeles Vázquez considera por ello que es una sentencia errónea «que deberían revisar» y anuncia que será recurrida en el Supremo. Alude, no obstante, a que «alguén vai ter que ser responsable do que acontece» que, añadió, no sucede «en ningún país nin rexión da Unión Europea». Esa parálisis llevará al incumplimiento de la neutralidad climática fijada para el 2040 y que se emitan a la atmósfera 2,5 millones de toneladas de CO2.