El medio rural protesta en A Coruña contra el cierre de oficinas de Abanca

Lucía Cancela
Lucía Cancela A CORUÑA

ECONOMÍA

César Quian

La entidad subraya que seguirá dando servicios a través de cajeros, la oficina móvil y las oficinas de localidades próximas

02 sep 2021 . Actualizado a las 17:40 h.

Entre los sonidos de una gaita, aplausos, cacerolas y bocinas, habitantes de los concellos de Zas, Fene, Vimianzo, Cerdido y A Baña se concentraron en la mañana del jueves a las puertas de la sede de Afundación, en A Coruña, para protestar ante el cierre de oficinas de Abanca en el medio rural, al que dicen, «deja abandonado».

La marcha, que comenzó en el Obelisco y continuó a lo largo de toda Rúa Nueva hasta las oficinas centrales de la entidad bancaria, estaba encabezada por los alcaldes de los seis concellos. «Somos parte dos afectados -aseguraba Manuel Muíño, alcalde de Zas-, pero non os únicos”.

Entre multitud de voces y a paso lento la manifestación avanzó con un mensaje claro: «Non nos pechen o rural».

Una vez la protesta se asentó ante las oficinas de Rúa Nueva, los regidores agradecieron el apoyo de los vecinos y participantes. La alcaldesa de Vimianzo, Monica Rodríguez pidió la unión de las fuerzas «para reclamar ante Abanca que non nos roben este servizo». Según la alcaldesa, Abanca tiene previsto cerrar la oficina situada en Baíñas, que no solo afectaría a la propia parroquia, «senón a todas ás colindantes». «Esta é unha oficina que funciona. Esta mañá cando saía o autobús había dez persoas na cola», comenta Rodríguez. «Se pechan a sucursal o veciño vai ter que desprazarse ata Vimianzo. Estamos falando de tempo e de problemas de transporte para moita xente maior». A lo que añadía: «Están forzándonos a falar cun caixeiro ou cunha banca electrónica para o cal non todos os veciños teñen a disponibilidade ou o coñecemento».

El alcalde de Zas, Manuel Muíño, tomó el turno de palabra para sumarse al mensaje anterior, «pese a ser todos de distintos cores políticos». Y haciendo referencia la sucursal de la entidad bancaria manifestó: «Espero que os da primeira planta nos escoiten e dense conta dos cartos que todos lle puxemos». A lo que añadía: «Mentres tanto, aumentan beneficios a costa de reducir oficinas e de despedir traballadores».

El regidor de Cerdido, Benigno Galego, donde ya no cuentan con ninguna oficina, reclamó fuerzas para que «Abanca reconsidere a súa idea».

Por su parte, el alcalde de A Baña, José Antonio Pereira, calificó de «atentado contra o rural» la decisión de cierre de la entidad y prometió seguir trabajando para que el medio rural «teña un futuro».

Por último, el regidor de Fene, Juventino Trigo, destacó la esencia «de servizo público» de las oficinas bancarias, pese «a súa calificación como negocio». En el caso de su municipio dice, «pechan unha oficina dun entorno totalmente urbanizado, no que viven 1.500 persoas». Y detalla: «Hai parroquias nas que se terán que desprazar 10 kilómetros para ir ao banco». 

Desde Abanca, mientras tanto, subrayaban que son la entidad financiera con la mayor red comercial en Galicia y en el rural gallego, con un 33,5 % de las oficinas enclavadas en núcleos de menos de 5.000 habitantes, que da servicio al 98 % de la población y el 87 % de los municipios, y que es el único banco con presencia en 115 municipios de Galicia (37 %), lo que permite recibir servicios financieros a 298.000 gallegos.

Asimismo, fuentes de la entidad aseguraban que seguirán ofreciendo sus servicios financieros «en las localidades en las que se reordenarán las oficinas a través de cajeros, de la oficina móvil y de las oficinas que Abanca tiene en las localidades próximas". Y añadían: «Con este modelo se dará solución a la casi totalidad de necesidades financieras que se realizaban en ellas ya que todas las sucursales situadas en estas localidades tienen una operativa muy reducida, algunas presentan una media inferior a 6 operaciones al día.

También recordaban que los cajeros han sido adaptados para facilitar su uso por parte de las personas mayores. Y que, gracias a la red de Abanca, «Galicia es una e las comunidades que mayor acceso tiene a servicios financieros». Afirmación que apuntalaban con datos de un estudio del Banco de España, según el cual, solo el 12 % de los municipios gallegos no tienen acceso a un punto de efectivo, cuando ese porcentaje se eleva al 50,6% en el conjunto de España.