Pescanova, un mar de mentiras

Ana Balseiro
ana balseiro MADRID / LA VOZ

ECONOMÍA

Fernando Alvarado

Versiones enfrentadas en el banquillo: la excúpula negó las prácticas ilegales con las que ocultó la deuda, responsabilizando primero a la banca y luego al auditor. Este acusó de engaño a la pesquera

02 feb 2020 . Actualizado a las 11:41 h.

«La contabilidad es un chicle». La frase, con la que el expresidente del BBVA, Francisco González -hoy en horas bajas, imputado por el caso Villarejo-, explicó el fabuloso agujero oculto en las cuentas de Bankia, resume también la quiebra de Pescanova y cómo fue posible que un gigante pesquero (entonces el cuarto del mundo) y, en apariencia, todo un ejemplo de gestión, colapsara de la noche a la mañana en el 2013. En un insólito golpe de timón, las cuentas de esta cotizada (sometida, por tanto, al control de la CNMV) pasaron de recoger 36 millones de beneficios y registrar poco más de 1.000 millones de pasivo en el 2012, a aflorar unas pérdidas de casi 800 y 3.600 millones de deuda, que provocaron el mayor concurso empresarial (no inmobiliario) de la historia de España.

El mismo tribunal (la sección cuarta de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional) que juzgó el caso Bankia -todavía a la espera de sentencia-, también enjuicia desde diciembre a la excúpula de Pescanova por la presunta comisión de un rosario de delitos: desde estafa a falseamiento de cuentas e información económica y financiera, pasando por falsedad documental, blanqueo e insolvencia punible. La Fiscalía Anticorrupción pide penas que suman 164 años de cárcel para la veintena de acusados, con el expresidente Manuel Fernández de Sousa a la cabeza.

Cuatro meses de juicio

La vista oral, que arrancó el pasado 2 de diciembre en la sede de la Audiencia Nacional en San Fernando de Henares (la reservada para las macrocausas), apenas ha cubierto un tercio de las jornadas previstas, ya que hay señalamientos en el calendario hasta el 26 de marzo. Serán cuatro meses de juicio, si el tribunal no amplía el número de sesiones por la extensión de los interrogatorios y el volumen de testigos (medio centenar) y periciales. Sin embargo, la sala -presidida por la magistrada Teresa Palacios- ya ha escuchado la versión de los 18 principales acusados, a falta de que en la próxima sesión (el día 12) el fiscal Juan Pavía acabe con el interrogatorio del último: Santiago Sañé, auditor de Pescanova durante una década y socio de la firma BDO, también imputada en el caso.