Socios y ahorradores se juegan 145 millones en la crisis de Fagor

Gabriel Lemos REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

«A favor del futuro», se podía leer en vasco en la pancarta que encabezaba la marcha de miles de trabajadores de Fagor y Edesa por las calles de Mondragón.
«A favor del futuro», se podía leer en vasco en la pancarta que encabezaba la marcha de miles de trabajadores de Fagor y Edesa por las calles de Mondragón. César Manso < / span>AFp< / span>

Quedarían atrapados por un concurso que la dirección ya ve posible

01 nov 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Una marea multitudinaria tomó ayer las calles de Mondragón para reclamar una solución a la crisis por la que atraviesa Fagor y que amenaza con mandar al paro a una plantilla de 5.600 personas (más de 4.000 en España). De ellas, casi dos mil son cooperativistas, esto es, socios de la empresa, lo que añade un nuevo elemento de incertidumbre al proceso de liquidación al que está abocada la empresa si la Corporación Mondragón (MCC) se mantiene en sus trece de negarle más apoyo financiero. Porque el cierre de Fagor pondría en riesgo, además de los empleos, los 145 millones depositados tanto por los socios como por pequeños ahorradores que suscribieron las aportaciones subordinadas, un producto similar a las preferentes que se colocó entre los años 2003 y 2006 a través de entidades financieras para mejorar el balance de la firma.

En concreto, según el último informe financiero anual depositado por Fagor ante la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), el grupo dispone de 45,3 millones en concepto de aportaciones voluntarias de los socios, un instrumento de ahorro que devengaba intereses cada seis meses, con una rentabilidad mayor que si el dinero se depositase en el banco. Pero en los últimos meses, cooperativistas críticos con la dirección del grupo han denunciado que no se abonan los intereses y que se bloquean las solicitudes para recuperar el dinero, que antes podía rescatarse en un mes.

A esa cantidad hay que sumar otros 46,5 millones en préstamos de capital social y otras deudas con socios y 53,9 en aportaciones subordinadas. De las conocidas como preferentes de Fagor se colocaron en su día 185 millones a diez mil ahorradores que, en caso de que no se cierre un acuerdo de refinanciación y se presente el concurso o se vaya a la liquidación, se quedarían a la cola de los acreedores y serían los penúltimos en cobrar, solo antes de los cooperativistas.

Concurso de una filial

La negativa de Mondragón a inyectar más fondos en Fagor obligó a la dirección de la empresa a dar un primer paso hacia el cierre, con la presentación del concurso de acreedores para su filial polaca que, aunque no afecta a la matriz, estrecha aún más el círculo sobre ella. Minutos antes de comunicar la decisión, la CNMV suspendía la cotización de Fagor en el mercado de renta fija por entender que las noticias sobre la viabilidad de la firma podrían alterar el normal desarrollo de las operaciones sobre el valor. Fuentes de la empresa atribuyen el concurso de la filial polaca -que tiene 1.300 empleados y está abocada al cierre si no se llega a un acuerdo en poco tiempo con los acreedores- a «la falta de financiación para hacer frente a las obligaciones contraídas con sus proveedores». Pese a que en un primer momento fuentes de la empresa insistieron en que todavía restan más de tres meses del tiempo muerto logrado con el preconcurso para refinanciar la deuda, pasadas las ocho de la tarde la empresa remitía un nuevo comunicado a la CNMV en el que reconocía que no descarta tener que presentar el concurso antes de que expire ese plazo. La clave, asegura, está en lograr con urgencia los fondos necesarios para mantener su actividad ordinaria, aunque la búsqueda de vías de financiación alternativas se aventura complicada sin el apoyo explícito de Mondragón al plan de viabilidad.

Alternativas laborales

De momento, la corporación tan solo confirma que trabaja en planes de recolocación para los empleados que se pudieran ver afectados por el cierre, a los que se buscaría acomodo en otras cooperativas del grupo. Ante el miedo a que la crisis pueda extenderse a otras empresas, fuentes próximas a MCC recordaron que no existen participaciones cruzadas entre las firmas del conglomerado y que las ventas de Fagor tan solo representan un 8 % de la facturación total de la corporación vasca.