La caja fusionada ha realizado un desembolso de más de 900 millones de euros para cubrir los más de 2.500 millones que tiene adjudicados en viviendas, es decir, alrededor de un 35% de esos créditos fallidos que se ha quedado la entidad ya están dotados. Del total de firmas que han presentado sus datos hasta la fecha, es la quinta entidad con mejor porcentaje, lo que revela una importante previsión de cara al futuro, pero también da cuenta de la morosidad que ha afrontado en el ladrillo. El que cuenta con un mayor volumen de dotaciones es Banco Financiero, el de Caja Madrid y Bancaja, con más de 2.200 millones empleados para salvar ese lastre, aunque porcentualmente está por debajo de la gallega. Otras firmas, como Ibercaja (una de las entidades con mejor solvencia del sistema), Banca Cívica o CatalunyaCaixa (esta, pese a su fuerte dependencia del ladrillo) han realizado ya coberturas por encima del 44%, a costa de reducir beneficios o no aumentar capital.