Quemaduras de segundo grado en Pretoria

La Voz

DEPORTES

08 ene 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

El año 2012 está marcado en el calendario de Beatriz Gómez en rojo. Es el de los Juegos Olímpicos de Londres, cita en la que espera estar el próximo verano. Para ello, debe hacer mínimas en el Open de España que se disputará la próxima primavera. De momento, la nadadora pontevedresa figura en el grupo con el que la federación española está trabajando con vistas a a esta cita y que el pasado día 1 viajó a Sudáfrica para realizar una concentración en altura en Pretoria. Junto a ella, la ribeirense María Vilas, quien a sus 15 años no parece probable que haga mínima para Londres, pero a la que los técnicos nacionales están siguiendo de cara a futuros compromisos y está incluida en el plan Río 2016.

Muchas ilusiones en las maletas y mucho trabajo el que están realizando las gallegas en Pretoria. Además, dos contratiempos se han unido a las duras sesiones preparatorias: el fuerte y dañino sol que les produjo quemaduras de segundo grado y unos problemas gástricos que afectaron a gran parte del equipo nacional.

«Ahora ya estamos bien, pero los primeros días fue tremendo. Echamos factor 50 de protección, pero ni así. Por las mañanas nos entrenamos al aire libre y de ahí las quemaduras. Además de la gastroenteritis, que nos causó muchas molestias también. Pero bueno, son pequeños accidentes que vamos superando y para los que también hay que estar preparadas», explica Bea Gómez.

Con quemaduras y gastroenteritis o sin ellas, el trabajo en Sudáfrica está siendo duro para las gallegas, que explican que apenas tienen tiempo para entrenarse, alimentarse y descansar.

«Es muy duro -adelanta la campeona del mundo júnior-. Nos levantamos a las seis y media y trabajamos en seco durante una hora. Luego desayunamos y algo más de dos horas y media de entrenamiento ya en piscina. Comida, descanso y, de nuevo, media hora de preparación en seco, previa a una pequeña merienda antes de meternos otra vez en el agua. De ahí a prepararnos para cenar y rendidas a la cama. Es realmente duro, pero sabemos que estamos aquí para trabajar y mejorar», reflexiona la joven que la pasada semana cumplía 17 años.

Para Bea Gómez los próximos meses son claves en su preparación. «Quiero bajar la marca para poder ir a Londres. Aunque cuesta, creo que estamos realizando una buena preparación y confiemos en que dé sus frutos», explica la llamada a ser mejor nadadora gallega de la historia.