El jugador vigués analizó lo sucedido el pasado sábado ante el Terrassa con las críticas a Fernando Vázquez y la victoria celeste que les ha devuelto a la primera plaza
30 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Borja Oubiña es el estandarte vigués de la plantilla del Celta. Su fútbol ha servido para que los celestes hayan realizado una gran temporada. Sus palabras, desde la juventud, para poner muchas veces un toque de viguismo en un mundo muy profesionalizado. En su versión se explica la controversia suscitada el pasado sábado con pitos para Fernando Vázquez cuando su equipo había recuperado el primer puesto de la tabla. -¿Por qué cree que el aficionado les ha exigido tanto este año? -En el subconsciente de la gente está el recuerdo de las últimas temporadas en las que se luchaba por Europa. Se creen ahora que el Celta en Segunda es más que nadie, pero no es así. No podemos controlar lo que piensen pero se ha visto que las cosas no eran tan fáciles. -¿Eran más favoritos que nadie para el resto? -Se cree que es un equipo obligado a ascender y que era lo normal pero en el fútbol uno más uno, no son dos. El Atlético de Madrid al año de bajar no subió y tiene mucha más masa social. -Usted bajó el vestuario tras ganarle al Terrassa. ¡Qué descarga de adrenalina! -En el vestuario se vivió una gran alegría porque llevábamos tres partidos sin ganar y se acumula mucho sufrimiento. -Muchas muestras de apoyo públicas a su técnico... -Es normal que se le apoye porque si el equipo está donde está el mérito es también del entrenador. Desde la grada se da entender que está al margen de este éxito y es toda lo contrario. Creo que un entrenador que tiene al Celta líder merece un poco más de respeto, hay que recapacitar las cosas un poquito. -¿Le pesará ser gallego? -Este técnico es gallego pero si hubiese sido andaluz la situación sería la misma. El público de Vigo es exigente y hay que intentar entenderlos. Lotina nos metió en la Liga de Campeones y se le criticaba igual. Insisto en que los vigueses somos así. -¿Y por ser de aquí, no debería tener más margen? -Es un tío gallego y habría que darle cariño. Por mucho que la afición sufra y lo pase mal, deberían entender que el resto también. A lo mejor con otro entrenador no iríamos primeros en la tabla. -Parece que Vázquez lo pasó muy mal. -Las críticas duelen es evidente y cada persona en su trabajo si le critican le duele, pero el míster es una persona fuerte y con mucho fútbol encima y no creo que le sorprendan esas cosas. He estado con él esta mañana y estaba ya perfectamente. -¿Molesta que algunos duden de su continuidad? -Nosostros confiamos a tope en él y lo hemos demostrado. Fernando Vázquez tiene primero al Celta y por algo será. El resto es hablar por hablar. -Fíjese en Benítez que ahora le ponen pancartas de felicitación en Mestalla... -La cultura española es así. En Inglaterra por ejemplo hay un respeto máximo al club pero aquí no. Si tenemos la suerte de que el míster continue aquí, ojalá todo esto vaya por otros cauces. -¿Va a estar en Jerez? -No, y creo que no tendría sentido porque sería como programar las cosas antes de que sucedan. -¿Pero no le gustaría vivir el ascenso de cerca? -Que no esté en el campo cuando ascendamos porque esté lesionado no me traumatiza ni lo más mínimo. -¿Se le ve muy cauto? -Hay que tener tranquilidad porque ya nos pasó que dimos todo por hecho y nos complicamos. Si perdemos contra el Xerez, luego vendrá el Eibar y puede volverse a lo mismo. -¿Más cerca no puede estar el ascenso? -Estamos a una victoria pero todavía hay que conseguirla. Aún queda..., y que nadie se equivoque. -¿Antes se equivocaron? -En el entorno al jugador le llegó una relajación. No se puede decir que estamos ascendidos porque no es cierto. Es probable que sino se suma algún punto más no se ascienda. Las cuentas dicen que hay que ganar un partido y si es el domingo, mejor. -¿Tan mal se pasa? -No queremos sufrir más. Lo hemos pasado muy mal y quiero que quede claro que los que peor lo pasan son los jugadores. Ha habido mucha tensión en la ciudad y en especial cuando hemos jugado en casa. Cuando ves que lo tienes cerca aparecen los nervios pero pasa siempre.