Cierra la cadena de tiendas Bran, fundada en 1969

OLEIROS

CESAR QUIAN

Su propietaria, María Jesús Bran, que comenzó a trabajar con 19 años, se jubila

16 mar 2017 . Actualizado a las 12:59 h.

Es un duro golpe para el pequeño comercio local. Uno más. Y este deja huérfanos varios bajos al mismo tiempo. En unos días las tiendas Bran serán historia. Esta cadena coruñesa fundada en 1969 llegó a tener nueve establecimientos, unos dedicados a la venta de perfumes o cosméticos, y otras a moda hombre y mujer. «Trabajé siempre en lo que me gusta. Nací para la venta, pero llevo toda la vida trabajando, siendo la primera en llegar y la última en marchar. Decidí dejarlo porque ya tengo la edad para jubilarme y quiero disfrutar», reflexiona María Jesús Bran, que desde que empezó a liquidar las existencias en las cinco tiendas que todavía mantiene abiertas no deja de recibir el cariño de los clientes. «Vino toda La Coruña. La gente nos dice que es una faena que cerremos», destaca esta empresaria que se puso detrás del mostrador por primera vez el 13 de noviembre de 1969. «Tenía 19 añitos. Mis padres me montaron la primera tienda en la plaza de Vigo, al lado de la entrada del párking. Apostamos por las primeras y mejores marcas en perfumería, algunas en exclusiva, y poco a poco el negocio fue creciendo», recuerda. La de Rosalía Castro fue la siguiente y después fueron llegando las de Payo Gómez, calle Real o Compostela, donde también regentaron la tienda Acosta. Casi 30 empleados tuvieron en su momento de mayor esplendor. «Me da pena, pero estoy contenta con lo que hemos hecho por esta ciudad y creo que de nuestras tiendas la gente siempre se marchó contenta», afirma. María Jesús se jubila, sus hijos no siguen sus pasos y la historia comercial que empezó hace casi medio siglo llega a su fin. Es un tipo de negocio muy complicado de mantener hoy en día. «La liquidación está funcionando muy bien, así que en nada cerramos todo», asegura.

Promesa de la danza

Es algo al alcance de muy pocos. A partir del 10 de julio, Ignasi Colominas, de 14 años, estará dos semanas en el Royal Ballet School de Londres. Es el único coruñés becado para un curso intensivo de danza en el que solo admiten a unos cuantos jóvenes con mucho talento. «El ballet, sobre todo el clásico, siempre me gustó, pero ahora me fascina», comenta Ignasi, que es hijo del director de la Escuela de Caminos, del mismo nombre. Comenzó a danzar con 7 años en la Escuela Municipal de Oleiros, que dirige Lara Fenoll, y el año pasado se matriculó en el Conservatorio de la Diputación, donde sigue puliendo su estilo con María Pato, Luciano o Mercedes. Un chaval encantador que, además, destaca como estudiante en el instituto María Casares. En el futuro, dice, es posible que curse alguna ingeniería, pero tiene claro que deberá ser «compatible con el ballet». Ojalá que en Londres se le abran muchos caminos, canales y puertos.

Vuelta a las aulas

Verónica Moar es una ceramista que se formó en la escuela Pablo Picasso, en el taller que dirige Anxo Cao. En su día obtuvo un premio-beca que empleó en completar su formación en Japón. Pues bien, en las últimas horas regresó a la citada escuela para pronunciar una conferencia sobre su trayectoria profesional y su experiencia nipona que fue seguida con atención por los alumnos.